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“No sería capaz de hacer un trabajo de oficina”

   

Por Verónica Martín

Estrella Lorenzo Estrella Lorenzo Estrella Lorenzo Estrella Lorenzo
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Estrella Lorenzo

Estrella Lorenzo (29 años) ha sido la autora de una de las portadas más cándidas de Canarias Gráfica: la de julio. Es fotógrafa de moda pero también de comida, de objetos publicitarios, de bodas, de encuentros familiares y de todo lo que requiera su especial ojo y sensibilidad. Como es una atrevida, en muchas ocasiones se somete a estilismos muy diferentes y se autorretrata tal y como aparece en estas fotos para este reportaje. Pese a su voz suave, tiene las ideas claras.

-Su carrera como fotógrafa es relativamente reciente. ¿Cómo se decidió a dedicarse a esta profesión?
“En realidad hace solo cinco años que terminé el título de Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño en Fotografía Artística en la Escuela de Arte Fernando Estévez. No tenía nada claro lo que quería hacer en la vida. En la ESO, en cuarto, tenía que decidir las asignaturas y escogí mixtas; luego, hice el Bachillerato de Ciencias de la Salud porque iba a estudiar Óptica como mi padre. Siempre he sido muy cambiante, pero lo que tenía claro es que no sería capaz de tener un trabajo típico de oficina. Quería hacer cosas creativas. En la universidad, elegí Ingeniería Informática pero duré un año y medio, no porque no aprobara sino porque me di cuenta de que no era lo mío y que no era lo mismo que abrir mi ordenador y arreglarlo. Posteriormente, hice un ciclo superior de Gestión Comercial y Marketing; luego hice Diseño Gráfico en la escuela de arte y ya al año siguiente… Fotografía”.

-Tremendo periplo… ¿no era una vocación?
“Bueno, desde pequeña manejaba el vídeo y la fotografía. En casa teníamos cámaras réflex y compactas. Siempre me ha gustado y tengo 20.000 millones de álbumes, hasta con fotos antiguas de mi abuela. Siempre me ha gustado mucho. Es algo creativo. En la escuela aprendes la técnica pero, luego, interpretas todo eso como quieras”.

-Profesionalmente, ¿la moda es lo que más le interesa?
“La moda es la rama que más me gusta pero desempeño otras como fotografía de productos, bodas, comuniones, bautizos… La moda me fascina porque de pequeña mi ídolo era Claudia Schiffer. Tenía todo de ella y recuerdo muy especialmente un catálogo de Mango que hizo. Ese fue mi primer contacto con el mundo de la moda, porque también siempre quise ser modelo…”.

-¿Por qué hay pocas mujeres que sean fotógrafas de moda?
“Quizá porque hay más mujeres modelo…”.

-¿Cree que la mirada de una fotógrafa es distinta a la de un fotógrafo?
“Sí, los hombres y las mujeres tenemos una visión diferente. Las mujeres tienen una gran sensibilidad, y no digo que los hombres no la tengan, pero es distinto. Por ejemplo, Alfonso Bravo es hombre y mira la belleza por encima de todo”.

-¿Cómo son sus propias fotos?
“Odio describirme a mí misma, me gusta más que la gente hable de mi trabajo”.

-Desde fuera, se puede decir que tiene usted muchos registros y que ha conseguido hacerse un hueco en este mundo…
“Eso sí. Los principios son difíciles, tienes que hacerte un hueco en este sector y contar con gente que te apoye y valore tu trabajo. Cuando tuve que hacer prácticas, las hice con Alfonso Bravo y luego estuve muchos meses siendo su ayudante. Él me ayudó a perfeccionar la fotografía de moda, en el tema profesional es mi mentor”.

-¿Qué aprendió de un profesional como él, que ha obtenido uno de los mayores galardones de este mundo en España?
“Aprendí cómo llevar a una modelo y, sobre todo, cómo utilizar la luz, que es lo más importante en la fotografía. Lo esencial no es la cámara, sino la luz porque sin luz no hay foto. También me enseñó que hay que documentarse y estudiar mucho, ver moda e inspirarse en los grandes”.

-¿Hay que reciclarse mucho?
“Sí, continuamente estoy haciendo cursos de retoque, de iluminación… Soy muy perfeccionista y no me gusta quedarme estancada en lo convencional”.

-Es usted muy polifacética, en las fotos que ilustran esta entrevista la podemos ver como una modelo camaleónica, ¿le gusta estar al otro lado de la cámara?
“No me gusta encasillarme. A veces me encuentro una peluca en mi casa, me visto de Barbie y me hago unas fotos para salir de la rutina. En realidad, de pequeña quería ser modelo pero, obviamente, por mi estatura no pude serlo. Algunas veces me visto y maquillo yo misma y otras me pongo en las manos de Juan Castañeda o de Francisco Ibarra… Eso sí, no dejo que nadie me saque fotos, solo yo o Alfonso Bravo”.

-¿Le llama más la atención ese mundo?
“Siempre me he querido presentar a reina del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife pero no pudo ser en la etapa infantil y ahora casi que tampoco en la adulta. Me gustaría meterme en un traje de esos con toda esa pedrería y las plumas. También participé en A todo gas, fui de figurante pero luego me eligieron de actriz secundaria… al final no salí en pantalla aunque estoy en los títulos de crédito. Fue una experiencia más porque yo me apunto a todo”.

-Ha participado y quedado finalista en varios concursos de fotografía. ¿Qué repercusión tienen estos certámenes?
“Sí, en los casos de los concursos de Tenerife Moda y el Siento Tenerife, de la Consejería de Turismo insular. Estos premios tienen bastante trascendecia porque logras el reconocimiento en tu isla y no pasas desapercibida. Es una forma de publicidad. Eso sí, en el caso del de Tenerife Moda, he notado mejoría en la segunda convocatoria con respecto a la primera y hay que decir que el consejero del área, Efraín Medina, nos ha impulsado mucho. Quiere que los jóvenes talentos salgamos adelante y, por ejemplo, organizó una jornada de networking en el TEA donde nos pusieron en contacto con empresas de otros sectores”.

-Tenerife se vende como plató para muchas producciones pero los fotógrafos y estilistas de la Isla no se benefician de ello. ¿Qué debe suceder para que esto sea también un modelo de negocio para su sector?
“Se vende Tenerife como plató pero no a los profesionales que hay aquí. No por estar en Nueva York vas a ser mejor fotógrafo que uno de Canarias. Se debería fomentar más el trabajo de aquí. En el Cabildo, ya que están potenciando Tenerife Moda y que existe la Film Commission deberían trabajar conjuntamente para ofrecer a los profesionales de aquí la oportunidad de trabajar en esas producciones que vienen de fuera, quizá no como los fotógrafos principales -que también podríamos ser- pero sí en el resto de equipo”.

-¿Ayudan mucho las redes sociales e Internet a su trabajo?
“La mayoría de los clientes me contactan por las redes e incluso me mandan wasaps. Las redes sociales han conseguido acercar nuestro trabajo a todo el mundo. Se puede mostrar el trabajo directamente. Te hacen más humana, más cercana…”.

-¿Cuáles son sus próximos retos?
“Ahora me quiero especializar en fotografía de producto. Me encantan las imágenes de comida. En Instagram tengo muchos platos de comida. Es una especialidad que querría hacer, así como la fotografía de niños también, aunque en este caso hay que tener mucha paciencia, pero me encanta montar decorados y hacer fotos a bebés. De todas formas, en este momento tengo -afortunadamente- tanto trabajo que no me da mucho tiempo de pensar en nuevos proyectos aunque me gustaría enfocar mi estudio hacia fotografía de locales y productos, no solo dedicarme a la familiar”.

-Habla usted de Instagram y muchos fotógrafos están en contra de esta red social, ¿cree que la tecnología les hace una competencia desleal?
“Hay que diferenciar el trabajo de un profesional del que puede aportar un filtro de Instagram. Yo uso esa red social y me gusta pero cada cosa tiene su función. La fotografía digital ha influenciado mucho el sector porque las cámaras son ahora mucho más asequibles y tienen más calidad pero está claro que el resultado de un proyecto hecho por un profesional no es el mismo que el realizado por un aficionado. De todas formas, no entiendo cómo no se regula este trabajo al igual que ocurre con los médicos o los dentistas. Cualquiera no puede hacer esa labor, nosotros hemos estudiado para ello -aunque hay que reconocer que hay muchos autodidactas- la realidad es que no podemos denunciar el intrusismo”.