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El Rosario, campeón de invierno

   

Los puntales del Rosario Estación de Servicio El Mirador sueñan con un equipo campeón. | SERGIO MÉNDEZ

Los puntales del Rosario Estación de Servicio El Mirador sueñan con un equipo campeón. | SERGIO MÉNDEZ

LUIS DE LA CRUZ | Santa Cruz de Tenerife

De menos a más. El Rosario Estación de Servicio El Mirador saca a relucir la casta y la calidad que lleva dentro para proclamarse campeón de invierno de la Liga Cabildo de Tenerife de Primera Categoría. Es solo un titulo honorífico pero sirve para elevar la autoestima de un conjunto que es el vigente campeón de liga y que en el arranque de esta edición perdió dos encuentros en los inicios del campeonato.

Dos luchadores que el año pasado hicieron muy buenos números en la categoría tuvieron que aclimatarse a su nueva condición de puntal C y destacado A. Por momentos, la responsabilidad les pudo pero en la actualidad, tanto Agustín González Pollo de La Candelaria como Alejandro Afonso funcionan como un reloj. Hasta el punto de que este último dio la campanada en la última jornada porque dejó fuera de brega a Miguel Pérez, puntal A del Tijarafe.
Otros dos bregadores que también dan un excelente rendimiento en la escuadra que entrena Chevo Ledesma son Joshua Marrero El Peto y Abián Guillén. En el ejercicio anterior bregaron en las filas del Victoria y, ahora en el Valle, también son conscientes del rol que les toca asumir en esta escuadra.

Fran Rodríguez del Toro, Sergio Hernández y Antonio de Ganso también forman parte de un movimiento de cola importante. En ocasiones son eclipsados por Eusebio Ledesma y les toca realizar un trabajo gris, que muchas veces no es muy valorado desde la grada pero que el entrenador siempre les saca la mayor tajada posible.

La sociedad Ledesma
El juvenil Eusebio Ledesma tiene todas las papeletas para convertirse en uno de los mejores luchadores de todos los tiempos. Se supera a sí mismo en cada jornada y muchos son los aficionados que pagan la entrada para ver cómo lucha y el estilo que imprime en cada una de sus agarradas. Es un bregador con casta y sangre. Tiene la cabeza bien amueblada; desde muy pequeño tenía una cosa muy clara: convertirse muy pronto en uno de los puntales más completos del Archipiélago.

Su trabajo consiste en barrer las primeras sillas del conjunto contrario y luego batirse con los puntales. Esta temporada está dando la cara y muchas de sus actuaciones han sido claves para que su club sumara los tres puntos. Lleva a cabo una sociedad perfecta con su hermano Marcos con quien se entiende muy bien, dentro y fuera del terrero.

Marcos Ledesma comenzó irregular por culpa de una lesión que no lo ha dejado rendir al tope de sus posibilidades. No se escondió y se ha vestido de corto en todos los encuentros y siempre hace lo que puede. Va de menos a más y es consciente de que en la segunda parte de la Liga es donde debe estar fino. En las eliminatorias no hay margen de error. El objetivo de los valleros es ser primeros de la fase regular, para así plantarse en las semifinales de manera directa.

Marcos Ledesma está tirando del carro y a medida que avanza la competición se siente mejor. Da confianza al resto de compañeros, que dan lo mejor de sí para que su equipo sea respetado y querido por todos los terreros por donde pasa.

El Rosario es consciente de que esta liga no es un paseo militar como en el ejercicio anterior. Tegueste, Tijarafe y Victoria también tienen opciones para pelear por el título.