X
ECONOMÍA >

Se acabaron las hipotecas basura

   

Imagen de una sesión parlamentaria de la Eurocámara. / DA

Imagen de una sesión parlamentaria de la Eurocámara. / DA

M. FRESNO | Santa Cruz de Tenerife

El Parlamento Europeo ha decidido dar carpetazo a los abusos en la concesión de los créditos hipotecarios y proteger a toda costa a los consumidores que contraten este tipo de préstamo. Para ello ha elaborado una directiva que el pasado martes recibió el apoyo definitivo de la Eurocámara por 596 votos a favor, 31 en contra y 65 abstenciones.

Se trata de una norma, la primera europea en el ámbito hipotecario, que tiene un doble objetivo: por un lado acabar con los excesos en la concesión de créditos hipotecarios, como los que provocaron la burbuja inmobiliaria en España; y por otro, mejorar la protección de los consumidores frente a los desahucios en caso de impago.

Este último es uno de los aspectos más novedosos, ya que la directiva impedirá a los Estados miembros oponerse a la dación en pago cuando sea acordada entre las partes. Los Estados contarán, a partir de ahora, con un plazo de dos años para incorporar la normativa a sus respectivas legislaciones nacionales. Además, la Autoridad Bancaria Europea(EBA en sus siglas en inglés) podrá investigar si los países vulneran las reglas o las aplican incorrectamente.

Entre las garantías que fija esta nueva normativa está el que cuando un ciudadano deja de pagar la hipoteca, la propiedad se tiene que vender por el mejor precio posible y el banco tendrá que facilitar el pago de la cantidad pendiente, con el fin de evitar que los consumidores estén sobreendeudados durante largos periodos. Así, se prevén mínimos inembargables en salarios y pensiones.
Además, la directiva obliga al banco a evaluar la capacidad del consumidor para reembolsar el crédito, introduciendo por primera vez estándares a nivel europeo. Si el resultado de la evaluación de solvencia es negativo, la entidad deberá denegar la hipoteca.

Esta es una fórmula que evita que un ciudadano asuma el coste de un préstamo hipotecario sin tener garantías de que podrá pagarlo, tal y como ocurrió en la época de bonanza económica, cuando las entidades financieras concedían, muchas veces, créditos a quienes no podían pagarlo. Los bancos tendrán que entregar a los clientes un folleto estandarizado de información sobre la hipoteca que les permitirá comparar ofertas e identificar la más barata y que más se ajusta a sus necesidades. El folleto deberá avisar de los riesgos asociados con la oferta, como por ejemplo si es de tipo variable o está contratada en una divisa extranjera.

De esta forma, los consumidores se beneficiarán de una mayor competencia porque la directiva prohíbe sumar la concesión de la hipoteca a la adquisición de otro producto financiero.
La directiva reconoce el derecho de los consumidores a pagar la hipoteca antes de su vencimiento, y deja a los estados miembros libertad para imponer el pago de una “compensación justa” al banco.
La nueva norma pretende además crear un mercado único hipotecario que sea más eficaz y competitivo. Para ello, se creará un pasaporte europeo que permita a los intermediarios de crédito autorizados en un Estado miembro ofrecer sus servicios en toda la UE.

El Parlamento Europeo consiguió introducir otros temas no cubiertos en la propuesta inicial de la Comisión, como la imposición de condiciones estrictas para los préstamos en moneda extranjera (el consumidor tendrá que ser informado de que las cantidades pendientes de pago podrían aumentar) y con tipos de interés variable y la obligación de presentar una tasación independiente.

“Los bancos tendrán que ser tolerantes”

El ponente de esta directiva, el eurodiputado socialista Antolín Sanchez Presedo, destacó la importancia de esta normativa porque, a partir de ahora, los compradores de una vivienda tendrán más información sobre los costes y las consecuencias de asumir una hipoteca y estarán mejor protegidos en caso de impago.

“Para muchas familias, una hipoteca es su mayor y más duradero compromiso financiero”, explicó, “por eso necesitamos una norma que sea estable, con un alto nivel de protección para los consumidores y relaciones equilibradas entre prestamistas y prestatarios”. Ahora, tiene que ser el Estado español el que asuma estas garantías y las introduzca en la legislación nacional.
Uno de los aspectos más destacados, sobre todo por las consecuencias “dramáticas” que ha tenido en España, es el control de los desahucios. “La norma exige a los bancos que se muestren razonablemente tolerantes en el caso de clientes con graves dificultades de pago y que hagan todos los esfuerzos razonables para resolver la situación antes de iniciar un procedimiento de desahucio”. El eurodiputado Sánchez Presedo declaró el martes que se trata de una “directiva de mínimos, que no limita en ningún caso que los países puedan ir más allá”. El acuerdo sobre el contenido de esta norma fue ya alcanzado en el mes de septiembre, pero la Eurocámara ha esperado a que se aprobaran los nuevos mecanismos de las autoridades europeas de supervisión.
A partir de ahora “le toca el turno a los Estados miembros” que tienen dos años para adaptarla.

Sepa usted…

- Desahucios. La ley exigirá una tolerancia razonable antes de proceder a las ejecuciones, limitará los cargos por impago, impedirá a los Estados miembros oponerse a la dación en pago acordada entre las partes, impondrá el deber de buscar el mejor precio por la venta de la propiedad en las ejecuciones y exigirá a los países de la UE que faciliten el pago.

- Reflexión. El consumidor dispondrá de un periodo obligatorio de reflexión de siete días antes de firmar un contrato hipotecario, o bien del mismo periodo de siete días para retractarse tras la firma.

- Préstamos irresponsables. Se reforzarán los criterios de evaluación de la solvencia del comprador, con lo que se busca frenar la concesión de hipotecas a personas que no puedan pagarlas.

- Seguros. La directiva prohibirá a los prestamistas hacer ofertas de crédito condicionadas a la compra de seguros y otros productos financieros de un proveedor especificado.

- Flexibilidad para amortizar la deuda. La nueva legislación introducirá reglas de flexibilidad en el pago, como un derecho del prestatario para pagar el préstamo antes de tiempo. La entidad bancaria tendrá, por su parte, derecho a recibir una compensación justa por los costes de ese reembolso anticipado, pero no podrá imponer multas adicionales para desincentivar esa amortización.