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Y se nos va – Por Sergio García de la Cruz

   

Y se nos va el 2013, y con él otro año de nuestras vidas que dejamos atrás. Cada cual con sus aciertos y errores, con sus alabanzas y reproches, sus éxitos y fracasos. En cualquier caso, siempre hay un motivo por el que sonreír.

No podemos decir que el 2013 fuese un año de grandes tragedias para Canarias. Ha sido un año, al igual que sus predecesores, marcado por la crisis y que se extenderá también al venidero. Y esto es así porque aunque todo el mundo sabe cuáles son las teclas que hay que tocar, los autorizados para hacerlo saben que éstas son intocables. No nos engañemos, en realidad, quien extiende su mano sobre todo son los grandes influyentes como: Goldman Sachs, Bear Stearns, Lehman Brothers o sus semejantes en la nación.

Mundialmente las catástrofes se han cobrado la vida de 25.000 personas, 11.000 más que en el año 2012. Entre las más trágicas están: el tifón Haiyan, de categoría 5, que causó en Filipinas 6.000 muertos; las lluvias monzónicas en la India con 882 muertos; dos grandes terremotos, uno de 7 grados Richter en China que causó 200 muertos, el otro en Pakistán, de 7,7 grados, que dejó 375 muertos.

El Hierro está siendo de nuevo protagonista. Durante este año, han surgido los mayores seísmos: uno el 31 de marzo con una magnitud de 4,9 grados en la escala de Richter, el otro hace escasos días de 5,2, ambos muy sentidos.
Destacable también es lo ocurrido en los carnavales de Santa Cruz de Tenerife con una candidata a reina -Saida Prieto- herida de extrema gravedad, suceso lamentable donde los haya, cómo no, una tragedia que la marcará de por vida, y que hizo que corrieran ríos de tintas, cargos, rencillas, lágrimas, y muchas cosas más que ya la gran mayoría conocemos. No solamente a Saida le cambió la vida, sino que con ello llegaron muchos cambios más. También se produjo otra tragedia en La Palma con el Diablo de Tijarafe que se saldó con veinte quemados. Recordemos cómo hace dos años ocurrió un hecho similar en Valsequillo con el Perro Maldito, esa vez le costó la vida a varias personas fallecidas.

Muchas de estas desgracias son evitables y el desencadenante de que con la entrada del año 2014 entre en vigor una nueva normativa relativa a las actividades clasificadas y espectáculos públicos. La seguridad aumentará, o al menos así está escrito, y así debe ser. Será habitual encontrarnos con vigilantes de seguridad privada a partir de aforos de más de 500 personas, o con la figura del controlador de accesos, habilitado como tal, a partir de un aforo de 150 personas.
No me gustaría terminar esta pequeña síntesis anual, sin desear que el año venidero sea mejor para todos, y dejarles con una frase de Vivien Greene, ya fallecida a sus 98 años, que dice: “La vida no consiste en esperar a que pase la tormenta, sino en aprender a bailar bajo la lluvia”.

Web de Sergio García