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“Solo compré lotería para pagar las cestas de Navidad de mis empleados”

   

José Miguel González

José Miguel González en una de sus gasolineras. | J. G.

NORBERTO CHIJEB | Arafo
Fotos: JAVIER GANIVET

Fue bautizado como el Papá Noel de las gasolineras o como el surtidor de la fortuna. José Miguel González es un empresario sureño que tiene por bandera la modestia pese a convertirse el pasado día 22 en una de las personas más perseguidas por televisiones, radios y periódicos de todo el país. Fue el hacedor del mayor premio en la historia de la lotería de Navidad en Tenerife, al distribuir en sus gasolineras los 200 millones de euros íntegros del segundo premio, el 79.712, que ya quedará para la historia de casi 1.700 familias que resultaron agraciadas.

-¿Con cuántas gasolineras cuenta ahora mismo?
“Ahora tenemos ocho: tres las explotamos nosotros y una está alquilada a Repsol. Tenemos estaciones en San Miguel-El Ramonal, las dos de la autopista del Sur, Chasnera y Hoyo Blanco, Los Olivos en Adeje, El Porís, El Volcán en Arafo y Geneto”.

-¿Y la del Polígono de Güímar?
“Esa también es nuestra, pero se la tenemos alquilada a Campsa-Repsol. También hay otras dos en proyecto”.

-Comenzó en plena crisis del petróleo, en 1992 y le ha ido muy bien. ¿Y ahora cómo le va?
“Es verdad que nacimos en plena crisis, pero hemos podido salir adelante y estamos soportando esta de ahora con buenos resultados”.

-En realidad, más que de gasolineras propiamente dicho, habría que hablar de estaciones de servicios, con cafeterías, tren de lavados… ¿Y mecánica?
“En realidad nuestras estaciones disponen de cafeterías, de tiendas y de lavados automáticos, pero no de mecánica. Estamos trabajando en poner un taller de servicio rápido en Adeje, porque es la más grande y está en una zona muy habitada”.

-¿Del precio de la gasolina cuánto se queda el empresario?
“Una pequeña parte, porque hay que pensar que el 50% es de impuestos y con la guerra de precios que hay las ganancias son cada vez menores, pero vamos escapando gracias a los ingresos de las cafeterías y las tiendas”.

-¿Es verdad que el precio del litro de combustible varía según la competencia de la comarca?
“Es verdad. El precio lo marca el entorno y si alguien te marca por debajo tu marcas por debajo. Yo trato de igualar los precios de mis competidores en las diferentes zonas”.

-¿Cuántos trabajadores tiene el grupo González-Repsol?
“Tenemos en nuestras gasolineras a 109 trabajadores y también estamos en el mundo de la comunicación, con la emisora Onda Tenerife, que dirige José Manuel Pitti , y también tenemos venta directa de combustible al por mayor con varias cubas”.

-¿Qué número ha comprado para el sorteo del Niño?
“La verdad es que teníamos un número pero se ha desbordado de tal manera que tuvimos que comprar otro, en el norte de la Isla, porque se ha vendido en apenas unos días”.

-¿No recuerda el número? Quiero comprarlo mañana.
“La verdad es que no; solo sé que esta vez lo trajimos de Alcorcón, en Madrid. Recuerdo que uno termina en 51 y otro en 23”.

-¿Cómo eligió el 79.712 que tanta alegría ha traído a Tenerife?
“Siempre he comprado la lotería en la administración del Hermano Pedro, en Granadilla, y en esta ocasión solo le dije que me trajera un número completo, los 16.000 décimos, de Alicante”.

-Su hija Miriam me dijo que no sabía si usted se había quedado con uno o dos décimos.
“Mi mujer lllevaba uno y yo tres, pero uno de ellos se lo había prometido a un amigo, y se lo dí cuando ya estaba premiado”.

-Tiene usted al centenar de trabajadores. ¿Alguno le ha dicho que se retira?
“En absoluto. Todos siguen trabajando y con más profesionalidad si cabe. Es una buena cantidad para hacer frente a una hipoteca o a la compra de una casa o un coche, pero no mucho más. Les estamos ayudando, a través de Carlos, para que sepan cómo llevar el asunto fiscal”.

-¿Desde cuándo vende loterías en sus gasolineras?
“Mi negocio no es vender lotería, porque en realidad solo lo llevo haciendo hace un par de años para con los 9.000 euros que sacamos de beneficio en la venta poder comprar las cestas de Navidad de los empleados, que este año ha sido un cofre, sin saber que venía el segundo premio con el décimo. Si en el sector servicios no tenemos a los trabajadores contentos, mal nos va. El principal valor de una empresa son sus empleados; si no funcionan, no funciona la empresa”.

-¿Es consciente del impulso que este premio significa para sus gasolineras y para Repsol?
“Nos ha venido muy bien. Quizás para darnos a conocer, ya que yo siempre he sido una persona muy comedida, que no quiere protagonismo, que me gusta pasar desapercibido”.

-¿Y es consciente de lo que significan 200 millones de euros?
“La verdad es que no llegué a asimilarlo aquel día, porque como me decía Jaime Cejas, el alcalde de Granadilla, has logrado a traer a Tenerife de un golpe todos los presupuestos municipales desde Santiago del Teide hasta Güímar”.

José Miguel González

José Miguel González en su despacho. | J. G.

Todo comenzó en un taller de mecánica
José Miguel González, casado, con dos hijos y una hija, se dedica desde hace 22 años a la explotación de gasolineras, aunque su carrera comenzó como mecánico, regentando un pequeño taller en el casco de Granadilla de Abona. Hasta que alguien le indujo a ampliar su negocio de venta de aceite en una gasolinera. Fue entonces cuando montó la estación de San Miguel, en la parte alta de Las Zocas, en donde comenzó a germinar un gran emporio que se extendió con el paso de los años por todo el Sur, llegando incluso hasta La Laguna, en Geneto. Desde esas gasolineras, José Miguel González ha llevado la fortuna a su centenar de empleados y a cientos de clientes que pasaron por sus estaciones para consumir un café o un plato combinado y se llevaron bajo el brazo más de 100.000 euros de la lotería.