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el revés y el derecho>

La adversidad, esa maestra – Juan Manuel Bethencourt

   

Qué cierta es esa afirmación según la cual, querido Juan, nada enseña tanto como los momentos de dificultad. Bien lo saben hoy millones de conciudadanos, sometida como está España (y Canarias) a la adversidad hecha crisis económica, con sus dramáticas consecuencias. También es cierto que hay distintos modos de afrontar la vida cuando vienen mal dadas, se puede sucumbir a la desesperación o afrontar los hechos con la determinación de quien busca salir adelante e incluso aprender de la experiencia. Estos casos, todos conocemos alguno cercano, definen a las personas modélicas, gente a la que nos gustaría parecernos por muchas diferencias que podamos encontrar en otros ámbitos de la existencia. Uno de los mayores desafíos que afronta el individuo moderno es sin duda el encuentro con la enfermedad. Supone, casi con independencia de la edad que uno tenga un choque brutal con la idea de la propia supervivencia, con la certeza de la finitud, que no se aborda igual desde el relativismo del buen estado de salud que cuando la amenaza se concreta en dolencia precisa y siniestra. Un amigo común, el político lagunero-madrileño Pedro Zerolo, hizo público esta semana el inicio de su batalla contra un cáncer indeterminado que le obliga a un duro tratamiento. Es este un proceso que define a las personas, a su calidad integral, como pude comprobar desde cerca en el caso de un compañero concejal, mi gran amigo Miguel Ángel, quien nos dio una lección a todos con su comportamiento durante una larga convalecencia felizmente exitosa. Tengo a Pedro Zerolo, hijo de pintor y alcalde, como esa clase de persona acostumbrada a luchar por aquello en lo que cree, y por tanto como un rebelde con causa, en su caso la igualdad de derechos entre los ciudadanos con independencia de su orientación sexual. Esta, entre otras muchas que definen su perfil como hombre público y demócrata. Vaya desde aquí mi reconocimiento y los mejores deseos para su pronta recuperación. Y a seguir luchando.