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Antonio Castro: “Estoy a favor de limitar la presidencia de la Cámara a dos mandatos”

   
Antonio Castro Cordobez

Antonio Castro Cordobez afronta su segunda legislatura como presidente del Parlamento canario. | JAVIER GANIVET

DOMINGO NEGRÍN MORENO | Santa Cruz de Tenerife

A veces puede más la responsabilidad que la comodidad. Antonio Castro Cordobez no quería repetir como presidente del Parlamento canario, pero las circunstancias lo obligaron a permanecer en un puesto que, no obstante, le honra y del cual se siente “enormemente orgulloso”. A favor de limitar el mandato en la Cámara a dos periodos consecutivos, no se moja sobre la continuidad de Paulino Rivero en el Gobierno regional. Castro hace de la “transparencia” una seña de identidad de su etapa.

-En su segunda legislatura como presidente y a un año y medio, prácticamente, para acabar la octava, ¿qué balance hace, qué objetivos le quedan por cumplir?

“En estas dos legislaturas, el Parlamento se ha modernizado profundamente. Estamos culminando esta tarea con el aprovechamiento al máximo de los recursos que proporciona el sistema informático y de comunicaciones. Si bien ya se pueden seguir las actividades del Parlamento por Internet, al final de esta legislatura se va a poder hacer en tiempo real. Y, además, se hará de manera interactiva”.

-¿Qué significa eso?

“Pues, que cualquier ciudadano podrá comunicarse con los diputados y viceversa, incluso desde los escaños. Los ciudadanos podrán opinar sobre lo que se está debatiendo y se podrá recabar información de especialistas o de otras instituciones… Algo que no ha sido bien entendido y que ha suscitado polémica es la emisión de la señal única. Habrá cámaras en todas las salas donde se celebren comisiones y seis en el salón de plenos, con una señal producida por el propio Parlamento, pero no a capricho. Insisto, cualquier ciudadano, institución, fuerza política o diputado podrá solicitar las imágenes generales o específicamente las de una cámara que esté grabando en ese momento”.

-¿Cada ciudadano podrá ser, entonces, un realizador?

“Correcto, desde un escaño o desde fuera. Quien reclama la señal puede elegir. Eso va a ser absolutamente transparente y plural, lo cual no quita que haya medios de comunicación que vengan al Parlamento a tomar imágenes personalizadas para entrevistas, reportajes o para lo que estimen oportuno”.

-¿No hay ningún tipo de contrato, de concurso?

“Sí, bueno, se contrata el material. Ahora estamos en el proceso de adjudicación. La gestión no, aunque en el futuro ya se determinará si se le encarga a una empresa. De hecho, todo el sistema de mantenimiento de la megafonía actual está externalizado. Ha sido así históricamente”.

-¿Se atreve a dar una fecha?

“Calculo que como mucho en nueve meses estará en funcionamiento. Sin embargo, será en la próxima legislatura cuando esté a pleno rendimiento”.

-¿Y la intranet?

“Es una cuestión de organización. Toda la información tiene que estar disponible en la web”.

-La sociedad ha perdido la confianza en las instituciones… Peor nos irá si, encima, los políticos desconfían de los periodistas. Lo digo por las restricciones en el Parlamento. ¿Qué paso con eso?

“No, yo creo que eso está solucionado. He despachado con una representación de la asociación de la prensa y del sindicato de profesionales de la comunicación [UPC] en atención a un requerimiento suyo a raíz de unos incidentes aislados. Hemos hablado y por mi parte está aclarado. Desde mi punto de vista, ha sido una tormenta en un vaso de agua. La vida parlamentaria es muy rica. Aquí dentro suceden muchas cosas, hay mucha actividad y de vez en cuando puede haber algo. El ser humano posee un instinto conservador y en ocasiones nos parece que cuando nos cambian una silla de sitio se nos ha caído todo el sistema. Repito, ha habido dos malentendidos muy concretos. Yo puedo presumir de que este es de los parlamentos más transparentes, y no solo de España. Los fallitos se pueden arreglar con la colaboración y la comprensión de todos los agentes implicados”.

Antonio Castro Cordobez

Castro es partidario de limitar el mandato, en la Cámara a dos periodos. | J.G.

-En cuanto al acceso físico, ¿no sería más ágil instalar un sistema de control con tarjetas provistas de banda magnética para que los visitantes habituales no se apelotonen en la entrada?

“Es que la tarjeta se puede dar a otra persona. El sistema implantado en el Parlamento es un plan de seguridad elaborado por profesionales y con el asesoramiento de la policía. Aquí también se controla la entrada y la salida de los funcionarios, a través de unos códigos”.

-¿No se ha pensado en la huella dactilar?

“Se pretende poner la huella dactilar, efectivamente. Y esa sí que no se puede transferir”.

-¿En qué fase se encuentra la reforma del reglamento?

“Actualmente presido cuatro comisiones. La de Reglamento se reunió no hace mucho y acordó crear una ponencia para la reforma. Se han atemperado los trabajos a la espera que se elaborara la ley de transparencia básica [ya la ha publicado el Boletín Oficial del Estado], porque habrá que introducir elementos de esa ley en la actividad del Parlamento de Canarias”.

-¿Qué se persigue con esa puesta a punto?

“La modificación va en la dirección de estar más cerca de los ciudadanos, de facilitar su participación, y de actualizar las potencialidades de los medios telemáticos. Casi ha desaparecido el papel. En la Mesa ya no se ven los tochos de documentación. Del boletín de la Cámara se imprimirán unos pocos ejemplares a modo testimonial. También se abordarán los derechos y los deberes de sus señorías”.

-¿Se revisarán los formatos de algunos debates, que son más tediosos que provechosos?

“Desde luego. Es inevitable que haya temas áridos que de por sí no se prestan al lucimiento de los oradores. Hay parlamentarios que hacen sus intervenciones más atractivas que otros, aunque no necesariamente más documentada. Desde mi posición se agradece la amenidad. Aquí se trabaja mucho, lo que ocurre es que la calle solo percibe una parte. Debemos afanarnos por cambiar esa perspectiva. Pondré un ejemplo: en esta legislatura se han duplicado las iniciativas de control al Gobiern

-¿No se abusa a menudo del derecho a presentar iniciativas; sobre todo, proposiciones no de ley que ni siquiera tienen efectos en términos de opinión pública?

“En este aspecto, se necesita una madurez y un mayor compromiso de los grupos parlamentarios en el sentido de que se haga una selección previa. Desde la mesa poco podemos hacer con la ley en la mano, porque ha habido sentencias del Tribunal Constitucional que consagran el derecho del diputado o del grupo a presentar cuantas propuestas consideren acordes a sus intereses. La Mesa se ve imposibilitada cuando un grupo incide en la defensa de sus derechos. Es complicado. Para eso, para no atentar contra los derechos de los diputados, se debe hacer un esfuerzo para que de los asuntos tratados se deriven unas consecuencias reales, que no sean brindis al sol. No es bueno que la cantidad prime sobre la calidad. Entiendo que es preciso transformar la mentalidad de funcionamiento numérico. En resumen, en el Parlamento de Canarias se trabaja mucho y se puede hacer mejor”.

-La comunicación del Gobierno sobre la reforma del Estatuto se tratará el 28 de enero. El PP la va a frenar en las Cortes Generales, porque “no es prioritario”. ¿Merece la pena seguir adelante?

“En situaciones como esta me pregunto qué fue primero, el huevo o la gallina. No cabe duda de que en estos momentos, siendo realistas, en España se está produciendo un movimiento bastante importante en torno a la reforma de la Constitución después de 30 años. Que necesita adaptaciones nadie lo cuestiona a estas alturas. Lo que falta por resolver es el qué, el cómo y el cuándo. Entonces, si va a haber reformas de ese calado, por lógica habría que priorizar la Constitución antes que el Estatuto. Pero, por otra parte, es verdad que políticamente a Canarias le conviene plantear el debate para que cuando se cristalice la reforma de la Constitución haya un soporte para la ampliación de sus competencias”.

-¿Sabemos qué Estatuto de autonomía queremos y, en estos momentos, es factible plantear una ley orgánica de máximos?

“Esas son las incógnitas para el debate. Políticamente, plantear formalmente una reforma estatutaria con los contenidos actuales de la Constitución sería bueno. El debate es adecuado, para que se cree un estado de opinión y que las fuerzas políticas se vean en la obligación de tomar posiciones. No me parece mal que el debate se mantenga vivo”.

-Antes de constituirse el Parlamento tras las elecciones de 2011 había serias dudas sobre quién ocuparía la presidencia de la Cámara. Usted no quería repetir. ¿Al final mereció la pena?

“Mi trabajo en la Mesa del Parlamento y como presiente de la Cámara me honra como político y como canario. Es difícil, muy duro, sacrificado y con poquitas satisfacciones, pero me siento enormemente orgulloso. Es cierto que no pensaba repetir. Sin embargo, actué con responsabilidad. Fui el presidente más apoyado, con el 99% de los votos. Solo hubo dos abstenciones y una fue la mía. De lo que nunca estuve seguro era de si iba a contar con fuerzas suficientes para durar toda la legislatura”.

-En uno de los últimos plenos del año, Asier Antona le preguntó directamente a Paulino Rivero si era partidario de limitar los mandatos. El presidente no aclaró si estaba a favor o en contra. ¿Cuál es su respuesta?

“En el caso del Parlamento, estoy de acuerdo en que haya dos mandatos consecutivos. Que yo no optaré al tercero es seguro. Pero esto es muy complicado. ¿Qué hace un político si la inmensa mayoría de la gente lo vota y su partido quiere que continúe? Mientras no se reforme la ley, hay libertad para que cualquiera se presente a los cargos las veces que se lo permitan. A mí no me pareció que Paulino Rivero contestara con evasivas. Dijo [al presiente del grupo popular]: ‘Déjese de hablar y propóngalo en la negociación sobre la reforma de Estatuto’. Suscribo ese criterio. Es más, ha sido una de las respuestas más inteligentes que he escuchado de él”.

-Si el presidente del Gobierno de Canarias tuviera la potestad de disolver anticipadamente el Parlamento, ¿el pacto entre los nacionalistas y los socialistas hubiera durado tanto?

“No creo que, en un escenario de crisis como este, sean buenas las disoluciones de las cámaras. Ese mecanismo no resuelve nada y lo estamos viendo en Cataluña. Distinto es que el presidente retoque su Gobierno, una circunstancia esa que, por supuesto, no me compete. Estamos más necesitados de consenso que de convocatorias electorales anticipadas. Sería un problema añadido en lugar de una solución”.

-Cinco presidentes de la Cámara legislativa y ninguna mujer… ¿Una casualidad o un defecto?

“Las dos cosas. Hay mujeres con capacidad y méritos suficientes para ocupar el cargo. He tenido la suerte de ser el primer presidente del Parlamento de Canarias con una mesa de mayoría femenina. En esta legislatura solo está Águeda Montelongo. A mí me alegraría muchísimo”.