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el revés y el derecho>

La dignidad y la política – Juan Cruz

   

Tengo un enorme respeto por la política, querido Juan Manuel; entiendo las razones por las que ahora ese ejercicio de la responsabilidad ciudadana, que tú mismo has asumido, esté en entredicho, pues son muchos irresponsables (como los hay en nuestro propio oficio periodístico, o en otros ámbitos) los que han hecho mal uso, un uso corrupto, de esa servidumbre pública. Pero sí, me produce un enorme respeto la política. Entre nosotros hemos tenido muchos ejemplos de esa dignidad en el desarrollo del viejo oficio; recuerdo, por ejemplo, al gran Alberto de Armas, que sacrificó una extraordinaria carrera profesional, y una emocionante dedicación humana, a su familia, a sus enfermos, para dedicarse a los otros desde la esfera de lo público.

Emocionante de veras, ejemplar. Y en ese renglón está sin duda, y me alegro que lo cites, Pedro Zerolo, que de manera tan altruista y arriesgada asumió un día la obligación civil para luchar a favor de la igualdad en España, cuando se tomaban a burla los supuestos de su dedicación. Este es un país racista, clasista y burletero, me refiero al nuestro también, al de nuestro terruño. Un país homófobo y difícil, ya sabes. Pues él arrostró con gallardía todas las maldades, y mira la obra que ha llegado a hacer; gracias a su trabajo, en gran parte, España es ahora un espejo de las libertades y de la igualdad en el mundo. Seguro que se pone bien en seguida y lo tendremos otra vez dando guerra, pues de casta le viene al galgo. Y ya que hablamos de políticos y de su dignidad, un solo apunte más, querido amigo, que tiene que ver con una preocupación que sabes que siento de antiguo: ¿cómo es posible que día tras día se siga denigrando entre nosotros la figura de unas personas que se dedican a la política, cómo es posible que se siga permitiendo que se les veje a diario con la anuencia pasiva de quienes tendrían que pensar que cuando eso ocurre no se está denigrando tan solo a unas personas o a sus oficios particulares?