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No es un adiós cualquiera – Por Óscar Herrera

   

Reconozco que tengo sensaciones contradictorias con la marcha de Sergio Aragoneses del Club Deportivo Tenerife. Por un lado, respeto al que ha sido un grandísimo portero desde que aterrizó en la Isla hace ya 14 años. Por otro, la sensación de que es lo mejor que podía pasar para todas las partes.

Esta temporada Álvaro Cervera tomó una decisión deportiva que luego fue derivando hacia situaciones desagradables, y el divorcio entre capitán y entrenador se hizo evidente. Sergio, de carácter difícil pero buen tipo, no supo encajar su salida del equipo. Creo que yo tampoco lo hubiera hecho, pero cada uno reacciona de diferente manera llegado el caso.
Cervera, entrenador consecuente con sus decisiones, sabía que el caso Aragoneses era una bomba de relojería en el vestuario, y que si tocaba el cable equivocado saltaría por los aires. Ayer, el portero estuvo perfecto en su despedida del Club Deportivo Tenerife. Lamentablemente un adiós por la puerta de atrás, pero que no debe hacer olvidar todos los capítulos que Sergio ha escrito en el conjunto chicharrero. Los buenos y los malos. De todos hay que acordarse.

En la vida de una persona, y Sergio ya es mayorcito, llega un momento en el que hacemos examen de conciencia y repasamos lo que hemos hecho. Estoy seguro de que Sergio sabe que ha cometido errores y deslices, pero como bien dijo ayer, los hizo siempre sin ánimo de hacer daño absolutamente a nadie. Los errores te pasan factura y el daño te lo haces a ti mismo, con lo que, en un momento determinado, todos sabemos dónde nos hemos equivocado. Un buen tipo, a pesar de todo. Así lo defino yo, que aunque nunca he tenido un trato fluido con él, jamás he tenido ningún problema en la difícil relación futbolista-periodista.

Un buen tipo que ha tropezado mucho en la misma piedra, y al que la vida le ha puesto unas cuantas trampas que por fortuna ha sabido sortear con habilidad. Un enorme portero del que hemos tenido el privilegio de disfrutar mucho en el Club Deportivo Tenerife.

Repito lo que he venido diciendo en las últimas horas alrededor de toda esta situación en la que se han visto club y entrenador: con sus cosas buenas (muchas), y con las malas (también muchas), siempre tendrá mi admiración y respeto. Suerte, gallego.