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La mediación judicial en Canarias te necesita

   
La magistrada del TS Lourdes Arastey y el presidente del TSJC, José Ramón Navarro, ayer en Santa Cruz. / J.G.

La magistrada del TS Lourdes Arastey y el presidente del TSJC, José Ramón Navarro, ayer en Santa Cruz. / J.G.

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife

Profesional canario: la sociedad en general y la Justicia en particular le necesita. El objetivo es superar la idea generalizada de que toda resolución de conflicto requiere necesariamente una sentencia judicial, cuando un buen arreglo a tiempo siempre será más satisfactorio para ambas partes.

A falta de recursos económicos, el remedio para desatascar los juzgados pasa por implantar progresivamente la mediación, pero para que esta revolución conceptual logre el éxito pasa por que el ciudadano se convenza de la utilidad de la misma, y para eso se requiere la mayor colaboración posible de los múltiples agentes que intervienen en este sector.

Por todo ello, ayer tuvo lugar en Santa Cruz de Tenerife la presentación del llamado Punto Neutro para la Mediación en Canarias, una iniciativa amparada por el propio presidente del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, José Ramón Navarro, el viceconsejero autonómico de Justicia, Pedro Herrera, y la magistrada del Tribunal Supremo Lourdes Arastey, a su vez presidenta para España del Grupo Europeo de Magistrados Pro Mediación (Gemme).

En dicha presentación se reclamó esa colaboración de los profesionales canarios para la “constitución de un grupo de trabajo informal de personas procedentes de distintos y diversos colectivos con el propósito de compartir experiencias, compaginar proyectos y establecer estrategias comunes para que la inserción de la metodología de la mediación en el sistema de justicia español se realice en las mejores condiciones de calidad y eficacia”. Eso sí, este Punto Neutro canario nace con la ventaja de que absorbe la experiencia del llamado Espacio Común de Mediación Canario, nacido en julio de 2012 con similar metodología e idéntico fin.

Pero no se trata de un grupo reservado para juristas, sino que va más allá. Así que se reclama la ayuda a jueces, secretarios judiciales, funcionarios del sector, abogados, procuradores…
Pero también a psicólogos, trabajadores sociales y otros que, por razón de su oficio, intervengan en los procesos judiciales de una u otra manera. Y, en tal sentido, el abanico es casi tan amplio como la sociedad misma.

Por ello, en el acto de ayer estaban presentes representantes de varios de esos colectivos, empezando por el mismísimo presidente de la Audiencia provincial, Joaquín Astor Landete, confeso partidario de la conciliación en su ámbito específico de trabajo como presidente de una sección de lo Penal.
Como sentenció Arastey: adiós a la perspectiva procesalista del litigio. Mejor será entenderse.