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El pasado temporal deja a la Isla sin lechugas ni escarolas

   
LECHUGAS

Las lechugas se cultivan al aire libre, por lo que se dañan más. / DA

M. FRESNO | Santa Cruz de Tenerife

Las principales cadenas de alimentación de la Isla se han encontrado estos últimos días con serios problemas para poder abastecerse de productos de hoja verde, especialmente, lechuga, acelgas, espinacas y escarolas. El motivo de este pequeño desabastecimiento no es otro que el temporal del pasado 9 de diciembre que ha provocado que el proceso de crecimiento del cultivo vaya más lento de lo habitual.

El vicepresidente de la Asociación de Ganaderos y Agricultores (Asaga), Hernán Tejera, afirmó, en declaraciones a Canarias en la Onda, que aunque las lluvias “siempre vienen bien” para el campo, es verdad que al bajar las temperaturas y llover tanto como lo hizo a principios de mes, se retrasa el proceso de crecimiento de los cultivos. Por un lado, explicó, hay “más dificultades en las labores de siembra”, y por otro, las que ya están establecidas, al hacer más frío, “se desarrollan más lentamente”.

En cualquier caso, Tejera aclaró que no hay un problema claro de desabastecimiento. “Normalmente este tipo de hortalizas de hoja verde, que se cultivan al aire libre, son de ciclo rápido, entre 60 o 70 días. Tras un periodo de fuertes lluvias, este ciclo se puede prolongar a 90 días”, pero aseguró que “no hay que preocuparse porque, si bien faltan estos productos en los supermercados durante algunos días, se reponen rápidamente”.

Lo que sí preocupa al agricultor, declaró, es que no pueda acceder a recoger los cultivos, porque hay explotaciones, como la papa que si no se recoge a tiempo, “se pierde”. En cualquier caso, Tejera indicó que este tipo de hortalizas “tienen menos demanda en invierno; no así los calabacines o las habichuelas, con los que no hay problemas”.
El jefe de explotación de Mercatenerife, Luis Fernández, reconoció la carencia de productos de hoja verde, especialmente en el precio, ya que, en el caso de la lechuga, se paga a 3,80 euros el kilogramo. “Esto es anormal y responde claramente a un déficit de esta hortaliza”, explicó Fernández, por lo que esperó que en un par de días se restablezca la situación y el precio baje a cifras normales.