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Superviviente – Por Jorge Bethencourt

   

Llegamos por la mañana y hacía un día de sol extraordinario. El presidente de las Islas lo decía en la radio “nuestro tesoro es nuestro clima”. Mi mujer y yo sonreímos. Para nosotros, que somos del país, cuesta más darse cuenta de lo que tenemos.

Los primeros dos días fueron fantásticos. Sol, piscina y dormir. Y eso. Luego, al tercer día, en el bufet ya no había nadie. Las sobras de los alimentos del día anterior estaban otra vez expuestas sobre las mesas.

Nos fuimos extrañados. Y sin comer. Después de unas horas en la piscina nos entró algo de hambre así que fuimos a la habitación y llamé al servicio de habitaciones. Me contestó una voz nasal que pronunciaba palabras incomprensibles en un idioma que no entendía.

-Ammmmmigomío tudecirme rrrrrrrapido que Ali tener muuuuuuuchobajo. ¿Sanguich? ¿sanguich?

Con mi mujer gritándome en una oreja que a ese señor lo conocía ella de llamar a Movistar y el señor propiamente dicho hablándome en no sé qué idioma por la otra, me entró un pequeño ataque de nervios.

Me calenté. Cogí a la jefa y me bajé a la recepción para salir del hotel. Pero las puertas del garaje estaban bloqueadas y mi tarjeta magnética no funcionaba con las del hotel. Empecé a angustiarme. Atrapé a una mujer del personal de limpieza y le ofrecí dinero por comida, pero ella, visiblemente asustada, me ofreció unas vasijas genuinas del Ucayali de la etnia shipibo coniba peruana. Muy bonitas. Le compré una.

Poco a poco cayó la noche. Hice un último intento en bar donde un numeroso grupo de personas veía un partido de fútbol. “¡¡Deme algo de comer, por amor de Dios!!” le dije al camarero.

-“Dobry verchee. ¿Ty govorish po russki? Or english?”, me contestó sonriente.

Me fui a mi habitación donde mi mujer, hambrienta, sollozaba en silencio. Me acerqué al teléfono y busqué el número del director del hotel. Alegría: descolgaron al tercer timbrazo.

¿Es usted el director? Mire. Estoy en la habitación 103. ¡Tengo hammbree! ¡Ayúdeme por dios!

-¡ Aaaaaaamigo! Estábamos tomando tranquilamente ahí en laaa jurisdicción deeeeee surtidor. Y yo le dije justamente vámonos a irnos a casa….

-Oigaaaaa.

-… Y ya, le dije, va ella descansarle que mañana es día laborale y soy director de hotel. Y el personaje me dijo…..
Me desmayé.

@JLBethencourt