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Wert en La Laguna – Por Cristina Molina

Para mí no hay novedad en la noticia. El Obispado organiza un acto institucional de fin de obra de la Catedral el próximo día 25. Una rehabilitación que ha durado casi 12 años. Han sido invitados, entre otros, el ministro cuya cartera (no olvidemos, Educación, Cultura y Deporte) ha participado en la financiación. Hasta aquí todo correcto. Fue Javier Abreu quien dio la verdadera noticia. El PSOE no acudirá al acto institucional porque no están dispuestos a compartir espacio ni a darle la mano a Wert. Es decir, si tenemos la mala suerte de tener un ministro prepotente entonces los socialistas laguneros lo serán el doble. El mero hecho de querer politizar un acto cuyo único leitmotiv es la Catedral de La Laguna resulta una bajeza. Realmente hay que tener poca altura de miras para despreciar el valor que añade esta edificación a la ciudad muy por encima de cualquier creencia política o religiosa. Lo que debería ser el centro pasa a un segundo plano para el PSOE cuya prioridad es el enfrentamiento personal con Wert. Ellos sí que saben latín; todo sea por el rédito electoral de los jóvenes estudiantes. El PSOE no va al acto oficial pero ve con buenos ojos que los estudiantes “reciban como se merece” a Wert. Esta es la temeridad de unos políticos que saben cómo se desvirtúan las manifestaciones de estudiantes. No hay más que recordar la “exitosa” manifestación de mayo del año pasado que acabó en altercados en el interior del Rectorado y pudimos ver en los telediarios a nivel nacional. Por desgracia, para algunos el saber estar no es un mínimo sino una virtud de la que carecen y que todavía no les ha traído la madurez. El saber estar en política es el que permite hallarse junto a un adversario a pesar de insalvables distancias. El saber estar es la alarma que avisa que actitudes como “no me ajunto contigo y mira lo que hago pa’ que te chinches” son propias del patio de un colegio y no de la actividad política.

@cristination_