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“A final de curso sabremos si se opta por el proyecto inicial o por un campus urbano”

   

FRAN DOMÍNGUEZ | Santa Cruz de Tenerife
Foto: MOISÉS PÉREZ

Isabel Fernández, directora general y rectora de la Universidad Europea de Canarias (UEC). | M. P.

Isabel Fernández, directora general y rectora de la Universidad Europea de Canarias (UEC). | M. P.

Lo que comenzó siendo un proyecto educativo de incierto recorrido a principios de la presente centuria ahora ya es una realidad que está inmersa en su segundo curso académico. La Universidad Europea de Canarias (UEC), que forma parte la red Laureate International Universities, con 800.000 estudiantes repartidos en 30 países, abrió sus puertas en una casona del casco histórico de La Orotava en septiembre de 2012 merced a una autorización provisional a la espera de la construcción de su campus definitivo. El centro cuenta en la actualidad con unos 200 alumnos, el 20% de ellos foráneos. Isabel Fernández ocupa desde principios de enero el cargo de rectora y directora general de la UEC, en sustitución de Carlos Díez de la Lastra. Esta doctora en Ingeniería Informática, que ha trabajado para marcas tan conocidas como Mercadona, Carrefour y El Corte Inglés, entre otras compañías, tiene como misión consolidar la primera institución de enseñanza superior de carácter privado implantada en en las Islas.

-¿Cómo ha sido su aterrizaje al frente de la UEC?
“Ha sido espectacular en dos sentidos. Para nada me imaginaba que me iba a encontrar así una sociedad que nos acogía, y hablo en el sentido más amplio, no solo en La Orotava, sino en el resto de Tenerife y en Gran Canaria. En general, a pesar de ser la única universidad privada, todo el mundo nos dice: qué bien que habéis llegado. Es una alternativa que no es ni mejor ni peor, sino una opción distinta. Luego, por otro lado, tiene que ver con la parte política, hablo de ayuntamientos, de cabildos, de la Consejería de Educación. Todos nos han dado facilidades y todos escuchan nuestros proyectos…”.

-Ustedes son los pioneros en las Islas en implantar el modelo privado de enseñanza superior, incluso ahora ya existen al menos otros dos proyectos de otras tantas universidades para instalarse en Gran Canaria. ¿Cómo ha sido la aceptación a nivel académico y social de la UEC?
“Sí, bueno, un poco como te comenté. Además, al hilo de lo que dices en tu pregunta, nosotros estamos encantados de que vengan más universidades privadas. En ocasiones hay tópicos, eso de que las universidades privadas son solo para ricos. Nosotros contamos con un programa de becas que hace que cualquier alumno que saque la mejor puntación posible en selectividad pueda acceder a nuestras ayudas. Además, aquí tenemos familias que lo que buscan es lo mejor para sus hijos. Aparte, tenemos al profesional adulto, que dispone de una oferta formativa muy estrecha pero superespecializada”.

-Precisamente sobre este asunto, en el actual periodo académico la oferta de cursos de posgrado se ha ampliado a 20 actividades formativas. ¿Es este, junto a las dobles titulaciones, uno de los puntos fuertes de la Universidad Europea de Canarias?
“Sí. También es verdad que cuesta mucho convencer a las familias de que vengan a una universidad que lleva solo un curso de andadura. Sin embargo, en el ámbito profesional es distinto. Para empezar tenemos muchos egresados de la Universidad Europea, formados en Madrid o Valencia, que han vuelto a Canarias. Aquellos que nos conocen son quienes quieren que su formación de posgrado sea con nosotros”.

-Carlos Díez de la Lastra, su antecesor en el cargo, fue el encargado de poner en marcha la UEC, casi en tiempo récord, en pocos meses, una vez conseguida la autorización provisional para abrir el centro. Se trata, en cualquier caso, de una autorización provisional en tanto en cuanto se construya el campus previsto inicialmente, en un edificio ubicado en las cercanías de la zona de San Agustín. ¿Cómo va esta actuación?, ¿ya han conseguido la financiación?
“Ahora lo que hay es una reflexión en la que no estamos solo nosotros y en la que vamos involucrando a más personas. Tiene que haber una reflexión sobre qué modelo de campus queremos. Respondiendo a tu pregunta, sí existen inversores para ese campus, pero a lo mejor lo que cambiamos es la forma. Me explico: ¿tiene sentido construir un campus de muchos miles de metros cuadrados para acoger a 3.000 alumnos o, después de esta corta trayectoria, pero que nos ha dado para aprender mucho, no será más sensato, por ejemplo, estar más cerca de la ciudad y pensar en un campus urbano con el patrimonio histórico que hay aquí en La Orotava? Alejarte para irte a construir un edificio a no sé dónde y tener todo este patrimonio aquí igual es un error. Ese es el proceso de reflexión en el que estamos. Evidentemente, necesitamos más espacio para los alumnos que van a venir, pero no tenemos claro cuál va a ser el emplazamiento”.

-Entonces no sería un problema de dinero…
“Es una reflexión sobre el modelo. A nosotros nos gustaría que nuestros alumnos estuvieran en la biblioteca de La Orotava, con otros estudiantes de bachiller y de posgrado de otras universidades; nos encantaría que no comieran en la cantina de la universidad, sino que fueran a comer a la zona de restauración del casco. Ya lo estamos haciendo, nuestros estudiantes comen en los restaurantes y bares del casco y se alojan en casas y apartamentos de alquiler de la zona. Creo que es mejor este modelo, aprovechando este patrimonio. Si estuviéramos en otro sitio, el modelo sería de otra manera. ¿Pero estamos cambiando de opinión? La decisión no está tomada pero es una cuestión que nos ha hecho reflexionar. Existe todavía la posibilidad de construir ese campus, si bien estamos pensando lo que haremos”.

-¿Cuándo tomarán esa decisión?
“Al final de este curso académico. Cuando acabe, debemos tener claro el modelo hacia el que vamos”.

-El problema es que cualquiera que sea la alternativa está ligada a la autorización provisional, que va vinculada a que se respete el plazo de caducidad de cinco años que contempla la ley 9/2010, de reconocimiento de la UEC, para iniciar la actividad docente en los edificios e instalaciones previstos en la memoria de esa normativa. Quedan apenas 11 meses para cumplir con esos compromisos adquiridos. Ustedes, incluso, ya han apuntado que lo más conveniente sería solicitar una prórroga a esa autorización provisional. ¿Optarán finalmente por este camino, de más difícil encaje, según fuentes de la Consejería de Educación, o se va a promover una modificación legislativa?
“La prórroga es una opción cuando todavía no tienes el camino claro. Si tenemos el camino claro, como esperamos, lo que pediremos es la modificación de la ley. Pero la prórroga solo tiene sentido, como bien dices, si no sabes lo que vas a hacer. No se ha cerrado ninguno de los dos modelos, pero creo que merece la pena un cambio tan drástico en el modelo y en el impacto que tiene. Hay que pensar en los estudiantes y en todo lo que va a condicionar todo el proceso de aprendizaje. Se articula de una forma muy distinta si tienes un espacio común, donde todos confluimos, o si tenemos un modelo urbano, donde la vida ocurre en las calles. Creemos que desde el punto de vista de aportación es mucho más rico el campus urbano, porque estamos más cerca de todo lo que nos rodea. Pero la decisión, repito, no está tomada”.

-¿Tienen pensado en un futuro más o menos cercano abrir una delegación en la provincia de Las Palmas?
“Todavía tenemos que definir el modelo de campus para luego tomar decisiones de los siguientes movimientos. Además, recuerda que, por el tipo de ley que hemos pedido, el emplazamiento tiene que ser en La Orotava. Nuevos emplazamientos significan nuevas órdenes de implantación. Lo primero que hay que hacer es ver lo que hemos pedido, y luego ya dar los siguientes pasos. Pero nos encantaría, y no solo en la provincia de Las Palmas; también nos gustaría tener presencia en todas las islas posibles para acercar todo lo que hacemos aquí”.

-¿Cuál es el perfil del alumno de la UEC?
“Nos ha sorprendido. Como todo proyecto nuevo tienes unas expectativas y luego te encuentras otras. Voy a diferenciar entre el alumno de grado y el de posgrado. Muchos de los estudiantes de grado son jóvenes que han empezado su carrera universitaria en otros centros y han decidido venir con nosotros. Y una de las razones es porque, y no digo que les fuera mal académicamente, no han encontrado en otros sitios lo que ellos esperaban, o que el choque entre el mundo del bachiller del que salían y la universidad ha sido un momento casi de desencanto y algunos valoraron incluso dejar sus estudios, e insisto que no solo estoy hablando de expediente académico. Cuando alguien aspira a algo, ve la profesión pero no ve el camino. Esos chicos en otras universidades han escuchado el modelo pedagógico que hay detrás y se han acercado a nosotros como una esperanza. Y tenemos por ello un montón de familias agradecidas por tener a chicos ilusionados. En cuanto a los alumnos de posgrado, tenemos un perfil de profesionales que poseen experiencia, mucha experiencia, y tienen muy claro lo que quieren”.

-¿Qué nuevas titulaciones tienen pensado implantar a corto plazo?
“Las relacionadas con el área de salud. Las titulaciones de salud vienen a complementar la oferta existente en el Archipiélago, aunque ya estén en Canarias carreras como Fisioterapia y Enfermería. Nosotros queremos implantar, además de las mencionadas, el grado de Odontología. Y es que si hay algo por lo que somos reconocidos internacionalmente a través de la red Laureate International Universities es por nuestra apuesta por la salud”.