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Adasat no puede acercarse a su sueño

   
Adasat 'El Toro' Rodríguez

Adasat no pudo vencer en Dinamarca. / JUAN LUIS RECIO

J. S. S. | Santa Cruz de Tenerife

Adasat El Toro Rodríguez no pudo cumplir su sueño de atraerse para Tenerife el cinturón de campeón del peso semipesado de la Unión Europea. El fajador tinerfeño perdió por KO técnico en el último asalto de su compromiso ante el sueco Erik Skoglund, un duelo condicionado por un profundo corte que sufrió Adasat en su ceja izquierda durante el sexto asalto y que no paró de sangrar hasta que el árbitro determinó la finalización de la contienda.

Adasat lo avisó en la previa. Ante un rival como Skoglund no había inventos que valieran. Fiel a su estilo salió al cuadrilátero montado en Frederikshavn para un gigantesco y envidiable evento boxístico. Buscó la presión y el golpeo sobre el campeón sueco que con su mayor envergadura ya comenzaba a martillear con la izquierda sobre el rostro del tinerfeño.

Skoglund tampoco varió para nada su táctica. Rehuyó la corta distancia y se plantó en su atalaya de casi 190 centímetros desde donde controló el combate. Adasat estuvo valiente, siguió intentando hacer su trabajo pero su pelea acabó en el sexto asalto. Skoglund le abrió un corte en la ceja que condicionó el resto del combate.

Sin posibilidad de frenar la hemorragia entre asaltos el púgil tinerfeño perdió la concentración y el duelo comenzó a ser un calco de su primer intento de alcanzar el Campeonato de España ante Xesús Ferreiro. Entonces, un corte en la nariz mermó mentalmente al fajador tinerfeño. En esta ocasión sucedió lo mismo.

A partir del sexto asalto Adasat se convirtió en un púgil previsible y el combate quedó en manos de un Skoglund que no quiso variar su táctica y se limitó a seguir sumando asalto tras asalto. En la esquina de Adasat, Manuel Povedano perdió la voz indicándole a su pupilo que lo tirara todo en busca del milagro del triunfo antes del límite.

Con todo perdido Adasat lo intentó pero se encontró con que el árbitro, ya en el último asalto, decidió pararle el combate y acabar con su sueño.