X
ley turística >

Alonso dice que aumentar la oferta turística equivale a crear empleo

   
José Miguel Bravo de Laguna y Carlos Alonso

Los presidentes de los cabildos, José Miguel Bravo de Laguna y Carlos Alonso, en el encuentro. / DA

DIARIO DE AVISOS | Santa Cruz de Tenerife

Pese al intento de acercar posturas sobre la modificación de la ley turística en el Archipiélago, finalmente no fue posible, aunque sí hubo un acercamiento entre los presidentes de los cabildos de Tenerife y Gran Canaria, Carlos Alonso y José Miguel Bravo de Laguna, respectivamente, durante la reunión celebrada en la mañana de ayer.

En el encuentro ambos mandatarios expusieron sus planteamientos sobre la moratoria, aunque ninguno de los dos cedió en sus exigencias. Asimismo, mientras Alonso mantuvo la idea de vincular el crecimiento de la oferta turística a la creación de puestos de trabajo, mediante la puesta en marcha de hoteles de cinco estrellas, Bravo de Laguna hizo hincapié en su apuesta por el alojamiento de cuatro estrellas, informaron tras la reunión. “Por ahora seguimos en la misma posición cada uno, pero el diálogo ha sido bueno, hay más puntos en común que discrepancias”, precisó el mandatario tinerfeño.

“En cuanto a la ley turística, desde Tenerife pensamos que es posible aumentar la oferta, pero ese crecimiento debe ser fundamentalmente productor de empleo, si queremos tener más oferta alojativa debe ir a ayudar a reducir el paro”, afirmó Alonso. En este sentido, en lo que respecta a la oferta complementaria considera que la normativa es “acertada, ya que “propone medidas para incentivarla, como por ejemplo vincular la creación de camas a productos complementarios”. Recordó también que la norma propuesta por el Gobierno canario también está orientada a la rehabilitación y a la posibilidad de desarrollar hoteles de cinco estrellas, “que son, junto a los cinco estrellas gran lujo, los que más empleos generan”.

En este sentido, el presidente del Cabildo tinerfeño apuntó que “se puede mejorar la ley de moratoria y hemos quedado en seguir hablando, para ver si hay posibilidades de acuerdo, con la necesidad de que el crecimiento turístico sea productor de empleo”. Por último, se mostró partidario de analizar posibles modificaciones a la normativa, aprovechando la petición formulada por Gran Canaria.

Bravo de Laguna y Alonso coincidieron, durante el encuentro, en la necesidad de una mayor cooperación y coordinación de esfuerzos para la internacionalización de ambas islas. En este sentido, Alonso, destacó la estrategia conjunta que en Tenerife están desarrollando diversas administraciones a través de Why Tenerife? y acordaron iniciar acciones en su conjunto, al igual que con los alcaldes de las dos capitales canarias, José Manuel Bermúdez y Juan José Cardona. Otros asuntos del orden del día que fueron abordados fueron la mejora de la distribución de los fondos del REF y la financiación de las competencias delegadas a las corporaciones insulares.

Rivero insiste en que no se analiza antes de mayo

El presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, insistió ayer ante el pleno del Parlamento en que la moratoria turística no se analizará hasta que se cumpla el primer año de su puesta en marcha -previsto para mayo- pese a las reivindicaciones de instituciones y colectivos empresariales de Gran Canaria. En respuesta a una pregunta parlamentaria del PP, señaló que la ley lleva un “tiempo corto” de desarrollo y además se está “culminando” el reglamento para “complementar algunas lagunas que había”. Asimismo, destacó la mejora en el acceso al crédito para fomentar la rehabilitación, con más de 1.800 millones cerrados, y la firma de un convenio. “No es un pecado representar dos modelos de sociedad. Ustedes apuestan por la privatización de servicios y nosotros no. Apuestan y respeto, pero no comparto, el uso indiscriminado del suelo, y nosotros, que el territorio es el bien más apreciado de las islas y un valor añadido para el turismo”, indicó. En esa línea, dijo que “la mayor parte de los ciudadanos” apoya la opción del Gobierno, e incidió en que “lo importante” de la ley es acometer la renovación del sector turístico para “apuntalar” su competitividad.