X
Candelaria >

La Audiencia también le da la razón a Domingo Ramos

   
Domingo Ramos, concejal de Urbanismo de Candelaria

Domingo Ramos, concejal de Urbanismo de Candelaria. / DA

NORBERTO CHIJEB | Candelaria

La Audiencia Provincial ratificó, el pasado 31 de enero, el archivo de la causa contra el concejal de Urbanismo de Candelaria, Domingo Ramos, por el acondicionamiento y la ampliación del camino Los Asomaderos, dentro del núcleo de población candelariero de Barranco Hondo, al no estimar el recurso presentado por Juan Delgado. En este sentido, en la sentencia se apunta que “el recurso carece de fundamento suficiente como para revisar la resolución impugnada”.

Según se desprende literalmente de la sentencia, “no existe evidencia suficiente para entender que las obras efectuadas para la mejora y acondicionamiento de una zona conocida como Los Asomaderos del término municipal afectarán a un terreno propiedad del denunciante implicando la demolición mediante pala de un muro de su titularidad”. En este sentido, debe hacerse referencia a la tardía fecha de la denuncia, el 29 de septiembre de 2011, respecto de la presunta comisión de los hechos denunciados, el día 17 de noviembre de 2008. Por otra parte, se ha incorporado a las actuaciones informe policial en el que se consigna que el camino rural habría existido desde tiempo inmemorial.

Por otro parte, “a tener de la documentación catastral, se ha certificado que el terreno afectado por el expediente administrativo tenía naturaleza de viario agrario”.

“Por consiguiente, no existen indicios que permitan considerar que las afirmaciones contenidas en la denuncia acerca de una actuación dolosa sin cobertura en resolución administrativa previa hubiera causado los daños en un muro propiedad del denunciante, habiendo negado tales extremos los denunciados. La falta de constancia de la afectación de la finca propiedad de Juan Delgado Castillo a consecuencia de los trabajos de acondicionamiento, determina la confirmación de la resolución de archivo y sobreseimiento provisional de la causa, sin que la falta de terminación de un expediente relativo a una obra pública de escasa entidad y en concierto con vecinos interesados pueda suponer en sí, conforme a lo razonado, la comisión de un delito de prevaricación, y sin que se haya comprobado la acusación real de los presuntos daños ni desde luego su presunta comisión dolosa”.

Domingo Ramos mostró ayer su satisfacción por el archivo de la causa, porque “en el proceso ha prevalecido la justicia y la verdad y no las malas artes, mentiras y acusaciones falsas a las que nos tiene acostumbrados Juan Delgado, apoyado por algunos partidos de la oposición”.

La sentencia, no obstante, puede ser recurrida por el denunciante ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias.