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Aznar: “Es momento de pensar en grande y bajar los impuestos”

   
José María Aznar

El expresidente del Gobierno José María Aznar, en una charla anterior. / DA

EUROPA PRESS | Madrid

El exjefe del Ejecutivo y presidente de la Fundación FAES, José María Aznar, considera que, una vez que la situación económica en España “se ha estabilizado”, es “momento de pensar en grande”, llevando a cabo una bajada de impuestos y “repensando” el estado de bienestar, entre otras medidas. “Necesitamos reformas económicas que permitan crear puestos de trabajo, seguridad económica y competir en la carrera global: reduciendo el endeudamiento, bajando los impuestos, apoyando negocios innovadores, repensando el estado de bienestar y mejorando el sistema educativo”, declaró en una conferencia en la universidad norteamericana de Yale.

En una intervención, titulada The Future of Southern Europe, Aznar señaló además que “Europa necesita un plan de acción bueno y claro que los ciudadanos puedan entender, compartir y apoyar; así como líderes con la fuerza de voluntad, el coraje y la determinación de llevarlo a cabo”. Dicho esto, cifró en cinco los desafíos a los que Europa se ha de enfrentar “de forma urgente, con visión y liderazgo”: la consolidación del euro y la puesta en marcha de reformas estructurales profundas; la revisión de los límites del estado de bienestar; la búsqueda de una nueva narrativa e instituciones más representativas; la definición de su posición en el mundo, y el fortalecimiento de la alianza transatlántica.

En primer lugar, el expresidente del Gobierno reclamó un “firme compromiso con las reformas estructurales, para que todas las economías europeas sean flexibles, abiertas y competitivas” y pidió “no gastar más de lo que se debe”. Además, apuntó que el segundo reto esencial es el de “repensar y revisar los límites del estado de bienestar”. “Tenemos que encontrar un equilibrio más razonable entre derechos y responsabilidades y entre Estado e individuo. Europa necesita menos intervención gubernamental y más libertad económica”, manifestó. En tercer lugar situó el desafío político. “Los signos de desafección hacia Europa se han multiplicado”, lamentó, aludiendo después al aumento de los movimientos populistas y nacionalistas. “Europa necesita instituciones más representativas y eficientes, más rendición de cuentas y menos burocracia. Necesita estados sólidos, comprometidos con el proyecto europeo y dispuestos a trabajar más frente a la competencia”.