X
ON AIR >

Confianza en los del candado – Por Óscar Herrera

   

Pues de verdad que me siento muy seguro con la portería del Tenerife. Roberto y Rivas son dos porteros de garantías. El canterano está cerca de cumplir una vuelta entera como dueño de la portería blanquiazul. En Ponferrada, hace casi cinco meses, Álvaro Cervera le otorgó la titularidad al meta icodense. Seguramente no tenía en mente que jugara tantos partidos seguidos, pero las circunstancias se han dado así y hasta la fecha no se le puede poner ni una pega. ¿Que no estuvo acertado en una acción en un partido puntual? Pues sí. Y no pasa nada. Una jugada. Solo una, de tantas que ha tenido en todos los partidos que ha defendido la portería del CD Tenerife. Amigos, esto es Segunda División, y nadie duda de la calidad de la segunda categoría del fútbol español. Ser portero no es fácil, y menos para un chico que solo había disputado un par de partidos en Segunda B, y que su hábitat natural hasta hace bien poco era la Tercera División.

Roberto lo está haciendo bien; muy bien diría yo, y sin olvidar que su contrato acaba en junio, y no se habla de esto en comparación con otros compañeros con mejor cartel como Suso o Bruno. El aprendizaje al que se refería Quique Medina esta semana en Teide Radio está siendo a pasos agigantados, y donde mejor se puede calibrar: en cada partido que suma en la Liga Adelante. Es posible que Roberto cometa algún error más de aquí al final de temporada. Como los cometerá Ayoze, Aridane, y el resto de blanquiazules. Pero así y todo me siento seguro, insisto.

Muchos lo daban por ejecutado tras su error, pero llegó el día del Lugo y volvió a jugar, y a callar bocas según algunos. Yo no voy tan lejos, y pienso que simplemente hizo su trabajo. Y el trabajo de un jugador no es solo los 90 minutos de un partido. El día a día en las sesiones de entrenamiento, y esas cosas imperceptibles para el resto, pero que capta al momento Cervera, también cuentan para valorar el trabajo de un profesional. A un portero del nivel de Aragoneses fue lo que le apartó de la tiltularidad, y luego del equipo. A otro portero como Roberto es lo que le está dando la posibilidad de ser titular cada semana. Y luego está Diego Rivas, al que no hemos visto, pero del que me han contado que es el mejor compañero posible. Solidario, tranquilo, haciendo piña, y con todas las ganas de desbancar a Roberto, pero asumiendo su papel actual en el equipo como suplente, mención aparte de sus condiciones como guardameta.

Por eso creo que el Tenerife se quitó un quiste para poner remedio al ambiente enrarecido que había con la presencia de Sergio Aragoneses, y eso era una premisa fundamental para seguir con una de las bases de cualquier grupo: mantener el buen rollito y exterminar a posibles agentes contaminantes que pudieran restar.