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Envalentonado – Por César Martín

   

A ver cómo te lo explico… Que me da igual. Que paso. Que te puedes quedar la caja de bombones, el ramo, la joya o lo que narices se te haya ocurrido esta vez para San Valentín. La cena con las velitas, el mantel de tela y los langostinos del número 1 también te lo puedes ahorrar. Tampoco hace falta el numerito de la botella cara para impresionar y tener que oírte decir eso de que un día es un día. Incluso lo de nuestra canción es innecesario, esta vez no pienso fingir complicidad contigo mientras recuerdas la anécdota, que parece que chocheas. Y sin tarjeta por favor; sería embarazoso volver a leer el mismo plagio a los versos de Bécquer. Mejor déjate de momentos románticos y chorradas. Este año olvida la puesta en escena y céntrate. Creo que hay un par de conceptos que tienes confundidos, que si quieres te los miro, pero casi que sí. Usando siempre los mismos pretextos para engolosinar no llegas a ningún lado. ¡Cómo cansas! ¿No te das cuenta de que lo mismo aburre y pierde efecto? Dejaste de ponerle pasión el día que convertiste nuestra vida en rutina y obligación. Olvidaste al otro y trazaste tu propio rumbo. Te creíste con derecho a todo. Amarras y no sueltas cuerda. Asfixias sin dejar un hueco para respirar… Por eso hoy quiero ser como Audrey Hepburn e interpretar a Holly Golightly en Desayuno con diamantes. “No sé quién soy, soy como este gato, somos un par de infelices sin nombre, no pertenecemos a nadie ni nadie nos pertenece”. Y así decirte que por mucho que me quieras no soy de tu propiedad. A las personas no se las puede meter en una jaula, atarlas y cortarles las alas. No pretendas que reconozca la valía de lo que haces. Ya está bien de justificar todas tus acciones en un sentimiento. Simplemente te estoy diciendo que me dejes ser lo que quiera ser. Deja de proyectar tus miedos sobre mí; seguiré siendo el mismo espíritu libre. Si quieres ámame por lo que soy, por lo que tengo y vengo a ofrecer, no por lo que tú quieres que sea. Yo, como Sabina, “no quiero catorce de febrero” (…) “lo que yo quiero, corazón cobarde, es que mueran por mí”.

@cesarmg78