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¿Estuviste en la Catedral? – Por Domingo J. Jorge

   

Oiga, no se ría. Esto es serio, oiga. La pregunta, como decimos aquí, no es coña. En Madrid, estos días la pregunta ha sido, ¿quién no está en Fitur?, en Canarias, en Tenerife, y más concretamente en La Laguna, este domingo la pregunta está siendo: “¿Estuviste en la Catedral?”. El templo desde el viernes está abierto a visitas, pero el momento culmen fue este sábado. A pesar del morbo, de lo que iba a suceder, de si le tiraban huevos, tomates, o “besos, y no de El Aderno”, que creo que no, al Ministro de Educación, Cultura y Deporte de Rajoy, José Ignacio Wert, a pesar del detallito de cómo le recibirían, la Catedral reabrió sus puertas y el Obispo Bernardo Álvarez presidió dicha reapertura. Es obvio, lo importante superó a lo poco relevante, es decir, la reapertura de la Catedral de la Diócesis de San Cristóbal de La Laguna -entiéndase también Nivariense-, pudo a la llegada de un Ministro, como podía ser otro, que a lo que viene es a representar al Estado, quien ha participado -y participará, esperemos- en pagar esta monumental obra de rehabilitación del templo, de la misma manera que han participado otros, Ayuntamiento lagunero, el Cabildo y Gobierno de Canarias, el propio Obispado, y hasta particulares.

Levanto la mano, y pido la palabra, como diría Zenón, el bueno de Norberto si estuviera vivo estos días estaría pegado a la Catedral, cámara en mano. Y pido la palabra, y lo hago desde el respeto con el que suelo hacerlo. ¿No entiendo, y cada uno puede expresar y manifestar lo que considere, para qué en un momento que hace historia, genera opinión pública sobre La Laguna, y atrae más turismo, para qué en un momento así “juntar” garbanzas con judías? Que Wert lo está haciendo mal o bien, eso lo valora cada uno. Pero no era el momento, el sábado. Muchos tenemos hijos en edad escolar. Podemos estar más o menos cabreados con el Wert, pero usar a La Laguna, y a la Catedral para cerrarle el paso y la entrada a un ministro, me parece poco protocolario y menos adecuado a nuestras maneras. Se imaginan si ahora nos dedicáramos a boicotear actos institucionales, porque nos pinta peor o mejor el ministro de turno. Así y todo, la Catedral se reabrió. Faltase quien faltara. Zenón diría, “se quedó sin foto”.