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Fuga de talentos – Por Rafa Lutzardo

   

Mi admirado y apreciado amigo Pedro Gili Trujillo, catedrático en Química Inorgánica por la Facultad de Farmacia de La Laguna, se muestra preocupado ante la importante emigración que en estos momentos se sucede en España entre los jóvenes pensantes o talentos perdidos en los distintos sectores de investigación; cuyos destinos son Europa y América. España se queda vacía de investigadores y de personas con ganas de hacer grandes cosas dentro del mundo de la investigación, pero por culpa del sistema gubernamental español, tienen que salir fuera en la búsqueda de nuevas oportunidades en el mundo laboral, con el objetivo de demostrar sus conocimientos y talentos en países que sí han sabido aprovechar y valorar las cualidades profesionales de esos pensantes. En un informe hecho público por el Laboratorio de Ideas de la Fundación Alternativas, Larraga recuerda que el 80% de los españoles (y el 90% de los europeos) que se van a Estados Unidos a formarse tienen opciones de quedarse allí. “El sistema estadounidense es muy duro, pero si demuestras una valía te dan facilidades y un reconocimiento de los que carecemos en España.

Quienes optan por volver aquí no disponen de un abanico de opciones entre las que elegir. Menos investigadores que en los países de nuestro entorno, una insuficiente financiación pública, escasez de becas, descoordinación y desconexión entre todos los sectores implicados (laboratorios, empresas, universidades, administración pública…), inexistencia de un plan nacional de I+D, trabas institucionales y estructurales”. Así de negro pinta el panorama de investigación español. Los científicos y los ingenieros españoles que tienen que huir al extranjero para poder hacer Ciencia, los que aspiran a curar el cáncer o mandar un robot a Marte, los que quieren buscar tratamientos para el Alzheimer o desarrollar software de última generación en lugar de tener que trabajar de camareros en un chiringuito playero, lo van a hacer allá donde les acojan, le guste o no a nuestros ciegos dirigentes. Y harán Ciencia pero, señores políticos que los destierran, los beneficios que traiga su Ciencia también se quedarán fuera. Por lo tanto, la fuga de cerebros, talentos o migración calificada (MAC) es la emigración de profesionales y científicos formados universitariamente en nuestro país, donde el Gobierno español no ha sabido valorar y respetar esa nueva generación de jóvenes valores preparados que piden una oportunidad. Una esperanza, con el propósito de hacer un proyecto de futuro social y laboral. España se queda “desnuda”, con la pérdida de sus talentos y pensadores. Así es imposible de consolidarnos como un país culto, aunque si presumimos de una historia inculta y dictatorial. Entre ese largo camino histórico abusivo, manipulador y corrupto, incluyendo la propia Iglesia.