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El Gobierno establece por ley la autoridad única estatal de la AEMET frente a otros servicios meteorológicos

   

EUROPA PRESS | Madrid

La futura Ley del Servicio Meteorológico del Estado establecerá la autoridad única de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) frente a otros servicios meteorológicos de carácter autonómico, local o entidades privadas, según prevé la propuesta de anteproyecto redactada por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

En el texto, al que ha tenido acceso Europa Press, se considera necesario establecer una ordenación de las responsabilidades del Servicio Meteorológico Estatal para proporcionar servicios de máxima calidad y seguridad a la sociedad, racionalizando las prestaciones, “evitando duplicidades y rentabilizando las inversiones públicas”.

Concretamente, afirma que las competencias del Estado en materia de servicio meteorológico serán ejercidas por un único organismo, la Agencia Estatal de Meteorología, que ostentará la “autoridad meteorológica” del Estado.

Así, señala que los servicios meteorológicos esenciales están orientados a satisfacer necesidades sociales básicas y, por ser irrenunciables, su provisión debe garantizarse mediante la propia intervención directa de los poderes públicos.

El borrador considera que una de las prioridades de los servicios meteorológicos nacionales es contribuir a reducir los efectos de los desastres producidos por causas meteorológicas mediante la emisión de avisos y predicciones con la suficiente antelación.

Por ello, justifica que para que un sistema de avisos sea efectivo deben proceder de una “fuente solvente” que proporcione información “precisa, fiable y oportuna” además de ser una fuente “única” para evitar la posible descoordinación entre los distintos niveles de gestión de emergencias y la confusión de los ciudadanos.

AUTORIDAD ESTATAL A OBEDECER

De este modo, el anteproyecto de ley establece “que la Agencia Estatal de Meteorología, en su condición de servicio Meteorológico Nacional, ejerza en exclusiva la competencia de emisión de los avisos de fenómenos meteorológicos adversos o de alto impacto social y económico en todo el territorio español” y que las administraciones públicas de emergencias y protección civil están obligadas a activar sus protocolos en base a los avisos y predicciones.

El texto argumenta que en este momento en España existen “numerosas redes de observación meteorológica y climática operadas y financiadas por organismos públicos” estatales, autonómicos o locales, que no contribuyen de forma eficiente a estas iniciativas internacionales y subraya que éstas no tienen ningún mecanismos de coordinación entre sí.

A este respecto, subraya que la Organización Meteorológica Mundial –de la que España es parte desde 1951– señala en el caso de algunas redes de observación y ciertas zonas geográficas de España se superponen las redes desplegadas por diversos organismos y se podría estar superando el nivel de observación considerado como óptimo y por encima del cual las inversiones realizadas no proporcionan un beneficio que las justifique.

De este modo, añade que esto genera “importantes obstáculos” para el uso de la información, incluso entre las administraciones, que llegan a desconocer la totalidad de datos existentes. “Se hace necesario racionalizar y coordinar la prestación de los servicios meteorológicos en todo el territorio”, apunta.

Igualmente, se creará el Consejo Interterritorial de Meteorología y Clima para garantizar la participación y coordinación entre el Estado, comunidades autónomas y las ciudades autónomas.

Además, el texto establece que la AEMET será el único competente en asesorar a las autoridades de emergencias medioambientales derivadas de episodios de emisiones accidentales (nuclear, bacteriológica, química) o de cenizas volcánicas a la atmósfera, incendios forestales, inundaciones o vertidos marinos.

Asimismo, la Agencia Estatal de Meteorología, de acuerdo con el borrador será la encargada de crear y gestionar el Registro Nacional de Datos Climáticos que contendrá las series históricas de datos y metadatos de observación de las variables climáticas, atmosféricas, oceánicas e hidrológicas que hayan sido obtenidas por las redes de observación operadas por los organismos públicos y privados.

Al mismo tiempo, será la fuente oficial autorizada para la vigilancia y predicción del clima en las diferentes escalas temporales y elaborará y actualizará periódicamente los escenarios climáticos regionalizados para España.

APORTACIÓN AL ESTUDIO DE CAMBIO CLIMÁTICO

El texto agrega que la AEMET se encargará también de vigilar el clima ante los cambios de origen antropogénico que está experimentando el clima mundial; de desarrollar y colaborar en proyectos de I+D así como de dar asesoramiento científico al organismo responsable de la representación de España en el Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU.

En este sentido, recuerda que el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático identificó a la AEMET como la “institución responsable” de garantizar el desarrollo y provisión de proyecciones regionalizadas de cambio climático, con el mandato de coordinar a los diferentes grupos de investigación activos en este campo para proporcionar una colección unificada de proyectos de cambio climático para España, convenientemente ordenada y documentada.

Otras competencias que corresponderá ejercer a la AEMET son el apoyo meteorológico a la defensa, a la navegación marítima, a la navegación aérea y se erige, como autoridad meteorológica del Estado en la única fuente oficial para emitir certificaciones e informes sobre condiciones meteorológicas y climatológicas.

Finalmente, también será el organismo responsable de la formación y capacitación de los diferentes cuerpos de funcionarios de Meteorología del Estado y promover los acuerdos necesarios para el fomento de la formación y la oferta de titulaciones en meteorología operativa a nivel nacional e internacional.