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La interceptación de la narcopatera, contaminada por las escuchas nulas

   

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife

La declaración de los pocos guardias civiles que finalmente prestaron ayer declaración en el macrojuicio que se sigue en la Audiencia provincial de Santa Cruz de Tenerife a cuenta de la interceptación de una narcopatera en La Laguna y de una armería ilegal en la capital tinerfeña confirmaron que se enteraron del desembarco gracias en parte a escuchas ahora consideradas nulas por el tribunal.

Aunque ello no se traduce automáticamente en absoluciones para un buen número de los detenidos aquella noche de diciembre de 2011, desde luego entorpece notablemente la tarea de la Fiscalía, por otra parte loable en su afán de salvar parte de una acusación mermada desde que los magistrados entendieron que tres de los seis pinchazos telefónicos realizados son nulos al no estar fundamentados por una investigación previa.

Precisamente son esas escuchas anuladas las que forzaron al Ministerio Público a renunciar a la toma de declaración de todos los guardias previstos, para quedarse finalmente con cuatro. En cuanto al motivo por el que la posibilidad cierta de que, al derivarse de las escuchas anuladas. la interceptación de la narcopatera sea considerada fruto del árbol envenenado (así se llama esta doctrina penal) no supone la inmediata absolución de una parte de los veinte encausados se debe a que algunos de ellos ya han reconocido ante la Sala haber llegado en la embarcación o estar en la playa aquella noche.

Que tales testimonios puedan deducirse como autoinculpatorios y la indudable evidencia que suponen los 1.167 kilos de hachís capturados son, sin duda, dos bazas a favor del Ministerio Público a la hora de su posible traducción en condenas. No en balde, en su escrito de conclusiones provisional se solicita un total de 130 años de prisión para los veinte encausados, aunque el desarrollo del juicio anima a pensar en que tal cifra está lejos de la que finalmente se incluya en el escrito definitivo. La mejor prueba de ello es que, antes de iniciarse el proceso, doce de los veinte acusados estaban en prisión provisional desde que fueron arrestados. Sin embargo, al anularse las escuchas telefónicas, se liberó a nueve de ellos.

Del resto de la sesión de ayer, destacar las declaraciones sobre un registro domiciliario acaecido en La Laguna que Mila Pacheco, abogada defensora del afectado, considera igualmente que no se ajusta a derecho, así como las disquisiciones sobre la armería y su relación con el grupo de acusados por la narcopatera.