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Letras Canarias – Por Aurelio González*

   

El Gobierno de Canarias celebra, mañana en Gran Canaria y el próximo martes en Santa Cruz de Tenerife, y en las sedes de la Presidencia del Gobierno, sendos actos institucionales con motivo del Día de las Letras Canarias, conmemoración que este año está dedicada al poeta grancanario y Premio Canarias de Literatura 1985 Agustín Millares Sall. Como es sabido, el Día de las Letras Canarias fue instituido el año 2006 en memoria del ilustrado canario José de Viera y Clavijo y, aunque se celebra a lo largo de todo el año, los actos que revisten carácter más institucional tiene lugar en torno al 21 de febrero, fecha de la muerte del citado polígrafo ese mismo día de 1813. Con esta conmemoración el Ejecutivo canario pretende alcanzar un doble objetivo. Por un lado, rendir un reconocimiento oficial más a la obra, figura y memoria de José Viera y Clavijo y de Agustín Millares Sall. Y por otro, difundir las obras de estos escritores entre la población canaria para crear nuevos hábitos lectores entre la misma. Con este doble propósito nuestro Gobierno se dispone a desplegar, un año más, una serie de actividades literarias en torno a la obra de Agustín Millares (recitales, clubes de lectura y libro-fórum, presentación de reediciones, actuaciones musicales, etcétera), todo ello en colaboración con los cabildos y ayuntamientos de las Islas. Así, muy pronto estarán en la calle una antología con la producción más relevante de Agustín Millares así como una exposición de su obra y vida, en grandes paneles, que será llevada a todos los rincones del Archipiélago. Esta fiesta anual de las letras canarias no pretende otra que acercar la obra de nuestros principales escritores canarios a los ciudadanos de todas las islas, especialmente a aquellos que no han despertado su sensibilidad ante la lectura, ante la palabra escrita, ante el arte de la literatura. El propósito es despertar, o crear, el placer que depara la práctica lectora, conseguir que cada día se lea más en nuestras Islas. Porque enseñar a leer nunca debe ser algo impositivo. El verbo leer, como el verbo amar, no admite el modo imperativo. La lectura y su enseñanza deben constituir siempre actos de libertad, de placer y de reflexión. Unos actos donde los libros hablen y las almas y las mentes de los lectores contesten. Por el contrario, obligar a leer, una práctica que por desgracia no ha abandonado del todo nuestras aulas, supone despertar en la persona que sufre la obligación el odio y el rechazo a la palabra escrita, a la literatura. Desde la instancia pública, y desde cualquier otra, los esfuerzos por elevar los niveles lectores de los ciudadanos, deben centrarse en realizar invitaciones lo más sugerentes posible para que libremente en las personas surja el acercamiento al libro y a la hermosa práctica lectora. Y es exactamente eso lo que nuestro Gobierno pretende conseguir cada año con la celebración del Día de las Letras Canarias.

*DIRECTOR GENERAL DE COOPERACIÓN Y PATRIMONIO CULTURAL