X
tribunales>

El macrojuicio se desinfla al ser nulas tres de las seis escuchas

   

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife

La Audiencia provincial de Santa Cruz de Tenerife finalmente anuló ayer parte de las escuchas telefónicas que se habían incluido en la instrucción de un sumario contra veinte personas a cuenta de la llegada de una narcopatera a La Laguna y de una armería ilegal encontrada en la capital tinerfeña. En concreto, los magistrados anularon tres de las seis escuchas que figuran en el sumario.

Sin embargo, los cargos elevados por la Fiscalía, que pide un total de 130 años de prisión por estos hechos, se mantienen hasta que el Ministerio Público eleve a definitivas sus conclusiones, por lo que el macrojuicio sigue hoy y está previsto que termine el próximo mes.

Eso sí, la primera consecuencia de esa declaración de nulidad ya ha llegado y, a solicitud del letrado tinerfeño Avelino Míguez, nueve de los doce encausados que aún seguían en la cárcel por estos hechos han sido puestos en libertad dado el tiempo transcurrido. Algunos de ellos, a pesar de las importantes penas privativas de libertad que se les solicitan
En concreto, la nulidad decretada por la Sala afecta a una prolongación de las escuchas telefónicas principales que, como defendieron varios de los doce letrados defensores en la jornada inaugural, se ha comprobado que no obedecían a investigación previa alguna y, por lo tanto, no tenían el fundamento debido que exige la ley.

En la sesión de ayer, la mayoría de los acusados por estos hechos se negaron a realizar declaración alguna. En total fueron seis los que se prestaron a declarar, aunque uno de ellos se limitó a responder a su abogado y el de la armería supo exculparse de los cargos que pesan contra él.

Otra cosa bien distinta fueron cuatro de los detenidos en la playa, dos de ellos llegados en la zódiac, quienes aseguraron que creían traer tabaco.

El dato adquiere trascendencia dado que, como marca la experiencia de otros juicios de estas características, al producirse una nulidad de pruebas, la acusación a veces únicamente depende ya de los testimonios autoinculpatorios que se hubieran producido durante la instrucción o la propia vista oral.

Ello se debe a la doctrina sobre el fruto del árbol envenenado, ya que todo lo practicado que devenga de las escuchas ahora anuladas serán igualmente nulas. Un ejemplo de lo que puede ocurrir en este caso son aquellos registros que se hubiesen autorizado a raíz de estas escuchas ahora anuladas o, lo que sería peor, la propia interceptación de la embarcación.

Los hechos que nos ocupan acaecieron en diciembre de 2011. De la lancha se interceptaron 1.167 kilos de hachís; de la armería, 74 armas de fuego, 18 de ellas en uso.