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Medio nomofóbico – Por Arun Chulani

   

Como cada día, prontito por la mañana y con las pilas cargadas, llega la hora de salir de casa y aprovechar cada minuto. Hora de contabilizar si tienes todo el equipo. Llaves, cartera, reloj, chaqueta… y el móvil. El objeto de emergencias, para llamadas y mensajes, que no es tan necesario en la vida de uno, que… já. Me pregunto cuántos pueden decir hoy en día que estar sin teléfono no les preocupa. A ver: que tire la primera piedra el que sale de casa sin móvil y se queda tranquilo durante todo el día. Que la tire también el que se queda sin batería y no siente que le llamarán de algo importante en ese preciso instante, preocupándose por no ser localizable en ese momento. Sin ir más lejos: puede que estés leyendo ahora mismo desde tu móvil. Y creo que no soy el único que coge el móvil nada más despertarse, para revisar el correo y demás redes. A los, en mayor o menor medida, aludidos, quedaos con este término: nomofobia. No mobile phone phobia. La enfermedad de este siglo XXI, dicen. Así la han denominado los expertos; el miedo a estar sin teléfono móvil que se extiende cada vez más y más en una sociedad que se desarrolla tecnológicamente en cada abrir y cerrar de ojos. Una dependencia que, sea por trabajo o por estar comunicados (o por vicio al Candy Crush, todo hay que decirlo), afecta tanto a jóvenes como a adultos. Y si voy más allá, fijémonos en los pequeños de la casa. En los primeros años aprenden a desbloquear el móvil, poner su canción favorita o escribirle al primero que pillen. Y no veas el berrinche si les quitas su nuevo juguete. Con el paso del tiempo, juegos a través de la pantalla, móviles propios y cuentas en redes sociales para mayores de 14 años. Y crear así una sociedad que, poco a poco, dejará hueco para un apéndice más en su cuerpo, una prolongación de la mano y una nueva fobia asimilada. Pero oye, una sociedad que por su móvil ma-ta. Para ese entonces, espero quitarme mi medio nomofobia de encima, que del Candy Crush ya estoy curado. Y, sinceramente, prefiero desintoxicarme ahora (ojo, que no dejarlo por completo), que tener que operarme dentro de un tiempo. Sí, operarme. De apendicitis crónica del móvil. Fuera bromas…

@arunchulani