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Pablo Maella: “Trabajar más de nueve horas no es vida, es ser un desgraciado”

   
Pablo Maella Cerrillo

Pablo Maella Cerrillo durante un receso de la charla en el Club Oliver. / J. GANIVET

MARÍA FRESNO | Santa Cruz

“No tiene sentido contratar gente inteligente para decirles lo que tienen que hacer. Nosotros contratamos a gente inteligente para que nos digan lo que tenemos que hacer”. Esta frase es de Steve Jobs, el cofundador de Apple. Con esta cita comenzó su charla el profesor Pablo Maella, especialista en recursos humanos, ante un grupo de directivos el pasado lunes en el Club Oliver. La charla, organizada por el Instituto Internacional Bravo Murillo, estuvo centrada en analizar las fórmulas para mejorar la eficacia de los trabajadores y, al mismo tiempo, las perspectivas de su empresa.

En términos de eficacia, este experto deja bien claro que “no se trata de trabajar más, sino mejor. Siempre hemos entendido mal este concepto. Trabajar más de nueve horas no es vida, es ser un desgraciado. La prueba está en que trabajamos más que nadie y producimos menos. De lo que se trata, explicó, “es de trabajar con otra actitud y bien. No quejarse. Ver lo que puedes hacer y potenciar tus capacidades”.

“Contratar a un empleado es como comprar un melón, nunca sabes cómo te va a salir”

Maella aseguró que, cuando las circunstancias no ayudan, como ahora con una elevadísima tasa de paro, es cuando el empleado tiene que buscar su eficacia como persona. Y en este punto no solo habló de la motivación económica sino también de que el directivo lo haga partícipe de la toma de decisiones. “La eficacia del empleado tiene que ser medida para que revierta a la empresa y a la sociedad”.

Maella invitó a los directivos a emplear más hora para contratar. “Seleccionar a un trabajador es como comprar un melón, nunca sabes cómo te va a salir, por ello hay que asegurarse bien porque sino lo tendrás ya metido en la empresa”. Además, hay poca cultura del despido con lo que se carga a los demás. Maella invitó a los directivos a fomentar las capacidades de los empleados y no a ser los típicos empresarios que obtienen beneficios en lugar de con los trabajadores a costa de ellos. “Esto es pan para hoy y hambre para mañana, porque la eficacia es individual y esto no lo pueden controlar”. “Si un trabajador no quiere sonreír no lo hará -apostilló-, pero si se motiva, y trabaja más contento, a lo mejor sí”.

Pasos a dar

Empleado responsable. En una empresa es importantísima la selección del empleado. En primer lugar debe ser resolutivo, es decir, no solo presentar el problema sino la solución y, en segundo lugar, responsable. “En eficacia la irresponsabilidad no cabe”.

Despedir. El experto está convencido de que si un empleado no sirve al 100% hay que echarlo porque no solo no beneficia a la empresa, sino que carga a los demás trabajadores.

Caso práctico. 1. Empleado simpático, líder, muy poco trabajador, pero supera la media en resultados. 2. Empleado seco, segundón, muy trabajador, siempre dispuesto, pero que llega raspado a los resultados. ¿Con cual se quedan? Los votos fueron al empleado 1. La respuesta de Maella: con ninguno, porque ambos no cumplen con las expectativas. Uno no llega a los resultados, y el otro da mal ejemplo al resto de trabajadores.