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Un paso más en la gestión

   
reunión IASS y Apanate

El consejero delegado del IASS y los responsables de la asociación. / DA

DIARIO DE AVISOS | Santa Cruz de Tenerife

El Centro de Rehabilitación para el Espectro Autista de Tenerife, CREAT, gestionado por la Asociación de Padres de Personas con Autismo de Tenerife (Apanate) ubicado en La Laguna, ha estado desde sus inicios vinculado con el Instituto de Atención Social y Sociosanitaria, IASS, del Cabildo de Tenerife, con el que mantiene una estrecha relación de colaboración para el uso de las instalaciones, propiedad de la Institución insular, donde se ha apostado por un centro amplio y moderno diseñado expresamente para personas afectadas de autismo.

Más tarde y fruto de esta relación, el IASS apostó por la ampliación de la infraestructura pues la experiencia del funcionamiento permitió su adaptación a las necesidades de la Isla tanto a nivel estructural como de rehabilitación.

Apanate es pionera en Canarias en su campo, siendo una de las asociaciones con mayor número de personas de espectro autista dentro de su plan de rehabilitación específico e integral en todo el territorio español. Surge hace casi veinte años para mejorar la calidad de vida de las personas con autismo y sus familias.

Hoy son un recurso de atención integral referente, tanto a nivel insular como nacional, por su carácter innovador en la integración de las personas con espectro autista. Han pasado del cuidado de cinco familias a multiplicarse por treinta. En la actualidad se benefician unas 150 personas, de los diferentes programas individuales adaptados a las distintas áreas: SAT (servicio de atención temprana), SAP (Servicio de Apoyo a Personas) y Centro de Día para adulto con plazas concertadas con el IASS.

Los representantes de esta asociación José Luis Barquín, vicepresidente; Carlos García, gerente, y Yanira González, trabajadora social de la organización, se han reunido recientemente con el consejero delegado del Instituto de Atención Social y Sociosanitaria (IASS), Miguel Ángel Pérez, para trasladarle que han iniciado un proceso de revisión con el fin de adaptar la gestión a la situación detectada de las personas con autismo en la Isla. Esta iniciativa surge ante la necesidad de adelantarse y poder dar respuesta al cambio de perfiles detectados, con una edad media de edad de 14 años, de los cuales más del 80% necesitará en los próximos años un proyecto para vida adulta. Circunstancias que hacen que los equipos técnicos, desarrollando un estudio de perfiles, necesidades, recursos actuales y demandas laborales, marquen pautas en la búsqueda de espacios y canales sólidos de integración sociolaboral de las personas con trastorno de espectro autista en edad adulta.

Más integración

Se trata de una apuesta novedosa y arriesgada de intervención en este campo, que permite no sólo integrar sociolaboralmente a las personas con espectro autista, sino también sensibilizar a la sociedad del reto y hacerles coprotagonistas de los fines que se consigan.

Sin duda, la experiencia vivida durante estos años, el estudio de las personas potenciales de este proyecto y las ideas innovadoras constituyen, a priori, los ingredientes para la consecución de los objetivos.

Los síntomas del autismo suelen aparecer durante los tres primeros años de existencia, y continúan a través de toda la vida. Las personas con autismo tienen dificultades para percibir el mundo de forma compartida. La imagen de aislamiento que transmiten viene determinada por su incapacidad para comprender el entorno y aprender compartiendo experiencias.

Diferencias

No todas las personas con autismo son iguales, existen comportamientos y características similares entre ellos, pero otras diferentes que hacen que sean tratados atendiendo a la especificidad y no a la generalidad. Así, los especialistas han determinado un espectro autista para clasificar e incluir las distintas manifestaciones. Aunque todos pertenecen a la misma familia y presentan síntomas comunes, se clasifican con criterios diagnósticos diferentes. Además, existe un conjunto de trastornos genéticos que cursan entre sus manifestaciones con síntomas autistas, y que junto al grupo anteriormente descrito, se conocen como trastorno del espectro autista.

En este sentido, una de las características más destacadas de esta patología es que en la mayoría de los casos detectados tienen dificultades para su integración social, pero en muy alta proporción, si la persona recibe una rehabilitación específica atendiendo a sus características particulares, se puede lograr estar integrado socialmente, así como lograr cierta autonomía y, en definitiva, mejorar su bienestar.

En cuanto a la incidencia del autismo, esta es de aproximadamente una persona por cada 150 nacimientos (cuatro veces más frecuente en varones que en mujeres), y ha sido detectada en personas de todas las razas y niveles sociales.

Apuesta por el empleo

A lo largo del encuentro con el consejero delegado del Instituto de Atención Social y Sociosanitario (IASS), Miguel Ángel Pérez, se aborda como un objetivo de la entidad establecer planes de actuación conjuntos con otras organizaciones, que permitan optimizar y compartir recursos y conocimientos, trabajo en red y proyectos que logren mejorar la integración y calidad de vida de las personas con autismo. Se opta, así, por la posibilidad de iniciar la primera apuesta de empleo como proyecto piloto enmarcadas en un sector terciario y de servicios dentro de planes basados en formación adaptada e integrada, nuevos centros ocupacionales y apostar por empleos con apoyos relacionados con el área de hostelería y restauración.

El consejero del área afirma, en este sentido, que “desde el Instituto Insular vamos a estar apoyando estas iniciativas que permitan adaptar la gestión a las necesidades reales del colectivo”.