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El presidente descarta toda negociación sobre la consulta catalana porque ni puede ni quiere autorizarla

   

EUROPA PRESS | Madrid

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha dejado claro ante el Pleno del Congreso, en su duelo con CiU en el Debate sobre el estado de la Nación, que no va a aceptar ningún tipo de negociación sobre la consulta soberanista, pues ni quiere hacerlo ni puede autorizarla porque la soberanía nacional reside en todo el pueblo español, no sólo en el catalán.

“No soy inmovilista, soy realista”, ha zanjado ante el secretario general de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, que le ha insistido en la necesidad de dialogar sobre este asunto e incluso le ha ofrecido plantear otras preguntas distintas de las pactadas en cataluña e interpretar que la última palabra no la tendrían los catalanes, sino las Cortes.

“Una consulta independentista no se puede celebrar, ni en Cataluña ni en ningún lugar de España –ha replicado el presidente–. Vulneraría la Constitución, pero no es sólo eso. Es que privaría al pueblo español de su derecho a decidir”.

Buena parte del duelo entre el presidente del Gobierno y el portavoz de los nacionalistas catalanes se centró en las relaciones entre Cataluña y el resto del Estado.

CATALUÑA RECIBE INVERSIONES Y LIQUIDEZ

Rajoy ha empezado por asegurar que esta comunidad está “a la cabeza” de la inversión del Estado en infraestructuras y que desde 1996 ha visto como todas sus capitales se conectaban en alta velocidad, se construía una nueva terminal en el aeropuerto del Prat y se potenciaban grandes obras como el corredor mediterráneo. “Comprendo que le parece poco pero creo que hay que ser equitativo, justo y equilibrado a la hora de juzgar a los demás”.

Además, ha recordado la ayuda del Estado a la liquidez de Cataluña a través del FLA, que, a diferencia de los “bonos patrióticos”, ha sido una “magnífica solución” para esa comunidad y otras que no podían acudir a los mercados.

“Hemos dado respuesta a la sequía de Cataluña y lo hemos hecho encantados, porque pudimos y la ley lo permitía –ha recordado–. Y voy a seguir haciendo las cosas para que Cataluña vaya bien. Los catalanes merecen un gobierno que resuelva bien sus problemas y que no le eche la culpa de sus problemas a los demás”.

De esas cuestiones ha dicho estar dispuesto a hablar con Cataluña, para lo cual reitera una oferta de diálogo “sin fecha de caducidad”, pero no de la consulta que plantean CiU, Esquerra e Iniciativa per Catalunya.

“No es posible negociar sobre aquello de lo que uno no dispone -ha remarcado-. Una consulta independentista no se puede celebrar ni en Cataluña ni en ningún lugar de España. porque la soberanía es un bien de todos, proindiviso, y ningún Gobierno puede disponer de ello. aunque quisiera. Ni el presidente de la Generalitat, ni esta Cámara ni yo tenemos capacidad porque el auténtico titular es el pueblo español”.

A su juicio, la consulta soberanista vulnera la Constitución, “pero no es sólo eso”, es que intenta “privar al pueblo español de su derecho a decidir sobre si mismo y sobre su país”. “Quienes defienden el derecho a decidir de sólo una parte se la niegan al resto de los españoles. No puedo autorizar ese referéndum porque no puedo privar a los españoles de su capacidad de decidir sobre su país”.

Rajoy cree “enormemente injusto” que se le tache de inmovilista por defender esta posición reflejada en la Constitución y avisa de que no se puede confrontar la democracia con la legalidad porque “la democracia es legal o no es democracia”, y “no hay democracia sin Constitución ni sin ley”. “Yo no soy inmovilista, sino realista”, ha replicado.

DIÁLOGO SÍ, ADHESIONES UNILATERALES, NO

A su juicio, no se puede plantear el diálogo como algo unilateral” de “adhesión obligada” y ha puesto dos ejemplos que se ha encontrado con los nacionalistas catalanes: aquella reunión con Artur Mas en septiembre de 2012 en la que, según su versión, se le emplazó a aceptar el pacto fiscal o a “atenerse a las consecuencias”, y el hecho de que se haya enterado por la prensa de la fecha y pregunta que los partidos catalanes han puesto al referendum

“Jugar con el destino de los ciudadanos es algo muy serio y yo he querido dialogar, pero lo que se ha puesto es un contrato de adhesión que no puedo aceptar de ninguna manera –ha remarcado–. Si la solución es reconducir esta dolorosa situación, y hacerlo con lealtad y respeto, mi voluntad es máxima. Si la solución pasa por incumplir mi deber como presidente y autorizar el referéndum, no pueden contar conmigo”.

Ante la negativa de Rajoy, Duran ha tratado de ‘abrir el campo’ y flexibilizar la posición. De hecho ha sugerido al presidente hacer una “propuesta alternativa” sobre las preguntas pactadas en el Parlament e incluso le ha brindado la “interpretación” de que en un referéndum consultivo el pueblo catalán no tendría la última palabra, sino que “después” debería refrendarse en las Cortes Generales.

Todo ello porque, a su juicio, Rajoy debe asumir que “es obvio que hay un problema” con Cataluña, que nace de la sentencia del Estatuto catalán corrigiendo el texto refrendado por los ciudadanos, y es imprescindible “buscar soluciones”. “A raíz de esa sentencia surge un sentimiento compartido transversalmente y debería reconocer que se equivocaron con el Estatuto, que actuaron porque querían debilitar a un partido”, ha añadido.

Rajoy ha concluido insistiendo en que España es un Estado de Derecho, donde “quien gobierna es la ley”, y reiterando que los españoles “no han conocido otra condición que la unidad y no conviene quebrarla”.

Rubalcaba emplaza a Rajoy a abrir un diálogo sobre Cataluña porque no se puede limitar a decir: no, no, no

El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha emplazado al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a abrir un debate sobre el problema con Cataluña y le ha advertido de que no puede limitarse a responder “no, no y no” ante la deriva soberanista en esta Comunidad, porque no actuar puede empeorar las cosas.

En su primera intervención en el Debate sobre el Debate de la Nación, Rubalcaba ha asegurado que el “debate territorial” existente en España ha empeorado en el último año y ha señalado que este problema, que no se limita solo a Cataluña, debe resolverse con una modificación “medida” y “pactada” de la Constitución.

Una reforma “limitada” para que la Constitución “reconozca la verdadera estructura federal” del Estado español y “la singularidad de las Comunidades Autónomas que ya está en los Estatutos”, que “delimite las competencias del Estado, transforme el Senado en una Cámara territorial, y consigne los principios de un sistema de financiación que al mismo tiempo dé suficiencia a las CCAA e igualdad a los españoles frente a los servicios públicos”.

Pero antes de abordar esta reforma, habría que “abrir un diálogo” en el Parlamento sobre el “problema de convivencia” entre Cataluña y el resto de España. “No limitarnos a decir no, no, y no. Eso no va a resolver el problema, al revés lo puede poner peor”, ha advertido Rubalcaba.

Este diálogo debería ir encaminado a hacer entre todos un “diagnóstico” del “origen de los problemas”, porque esto ayudaría a dar “un paso de gigante para buscar una solución”, ha dicho Rubalcaba. Precisamente para este fin, ha añadido, el PSOE ha propuesto crear una subcomisión parlamentaria “no para hablar en este momento de una reforma constitucional, ya llegará, si llega, por nuestra parte llegará, sino para compartir un diagnóstico”.

En este punto, Rubalcaba ha recordado que la actual Constitución consiguieron pactarla diputados que venían algunos “de la clandestinidad” y otros “de las entrañas del Antiguo Régimen”. “¿No vamos a poder hacerlo nosotros tras 35 años de convivencia democrática?”, ha señalado.

CORRUPCIÓN EN EL PP

Si el problema territorial ha empeorado en el último año, en opinión de Rubalcaba, también lo ha hecho la “crisis política” relacionada con los casos de corrupción. Y está peor, ha dicho Rubalcaba, porque “cada semana desde la Audiencia Nacional nos llegan noticias” que lo que dicen es que el presidente “engañó” a la Cámara cuando habló del alcance de la corrupción en su partido.

El líder socialista ha remarcado que ya “son más de 100″ los imputados ‘populares’ en la investigación de la trama Gürtel. “Todo el mundo piensa que usted se ha financiado ilegalmente durante 20 años”, le ha espetado a Rajoy al tiempo que ha señalado que la ley de financiación de partidos que ha presentado el Gobierno del PP estipula que es “ilegal” lo que ya era antes, “la financiación irregular”.

Rubalcaba ha propuesto al Gobierno crear una subcomisión parlamentaria que analice todas las propuestas de las distintas fuerzas políticas en materia de corrupción y contar con expertos “de fuera” que puedan asesorar en este ámbito.

“LA CACICADA MAYOR”

El líder de la oposición también ha advertido acerca de la “cacicada mayor” que, a su juicio, pretende llevar adelante el PP con la reforma “sin consenso” del Estatuto de Castilla-La Mancha, para “bajar drásticamente el número de diputados” en el Parlamento autonómico.

Según Rubalcaba, esta modificación es “la única forma que tiene” la presidenta de la Comunidad y secretaria general del PP, Maria Dolores de Cospedal, de “intentar ganar” las próximas elecciones autonómicas. “Ustedes quieren bajar el número de diputados para dificultar el acceso de una tercera fuerza política en las provincias”, ha denunciado, lo que ha calificado de “auténtica cacicada”.

Porque de prosperar esta reforma, según Rubalcaba, en algunas provincias será necesario un 15 por ciento de los sufragios “para que entre la tercera fuerza política” y esto “afecta al núcleo mismo de la Constitución, porque transforma un sistema electoral proporcional en uno mayoritario”.