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Referéndum a la canaria – Por Ignacio González*

   

Por fin, el presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, nos hizo caso, más de dos años después, y anuncio que solicitará al Gobierno central la convocatoria de un referéndum sobre las prospecciones petrolíferas en Canarias. El CCN se lo pidió en una reunión de la mesa de seguimiento del pacto nacionalista, el pasado 29 de diciembre de 2011. Si le hubiera preguntado entonces a la gente, nos habríamos ahorrado muchos y estériles enfrentamientos dialécticos entre los partidos políticos que estamos a favor y los que están en contra, los innumerables pleitos judiciales, todos perdidos, y sufragados con dinero público, y lo que es más importante, el irresponsable daño a la imagen exterior de las islas, por la difusión indiscriminada en la red de imágenes trucadas de supuestos derrames en nuestras playas, que aparecían contaminadas con un imaginario chapapote. La consulta pondrá fin a la interminable y cansina serie de manifestaciones populares nunca espontáneas, siempre promovidas por los improvisados y más forofos activistas anti petróleo, los cabildos de Lanzarote y Fuerteventura y el Gobierno de Canarias. La decisión de Paulino, aunque llega tarde, es razonable y valiente. Razonable, porque la gente tiene derecho a ser preguntada sobre los temas más importantes que les afectan, no sólo cada cuatro años en las elecciones, y el petróleo lo es. Valiente, porque si al final se celebrara el referéndum y lo perdiera, le costaría el puesto, ya que se ha involucrado demasiado y personalmente, hasta el corvejón, en su feroz oposición al crudo, sobre todo después de los resultados del último congreso de CC. Pero, para la tranquilidad de todos, especialmente del presidente y de quien le aconsejó esta arriesgada apuesta, no se celebrará. El PP no puede sentar un precedente así, al aprobar la convocatoria de un referéndum en Canarias, porque sería utilizado inmediatamente por Cataluña para exigir el suyo. Al PP le interesa mezclar ambos referéndum para no autorizar ninguno, aunque se parezcan como un huevo a una castaña. Miren por donde, Paulino Rivero, sin proponérselo ¿o sí? acaba de echar una importante mano al Gobierno central, para salir de la encrucijada en la que lo colocó el presidente catalán, Artur Mas. A ver si la reunión entre Rajoy y Rivero dio para más de lo que se dijo. Queriendo o sin querer, el hecho indudable es que Paulino ha conseguido irrumpir en los telediarios nacionales españoles, de todas las cadenas, en el debate más polémico de los últimos años en España, no sé si para bien. Estoy seguro que el Gobierno balear, del PP, será el próximo que solicite un referéndum para preguntarle a los suyos por el petróleo. La proliferación de referéndum hará de cortafuegos del secesionista catalán y rebajará su repercusión mediática y por lo tanto, su apoyo popular. Una cadena de favores que acaba de iniciar Paulino y que Rajoy deberá pagar, espero que devolviéndonos al menos lo que nos quitó de los convenios firmados y en vigor de empleo y de carreteras. Para que después digan que CC estaba muerta. No estaba muerta, estaba de parranda.

* Presidente Federal del CCN, Abogado, Economista, MBA, Diputado en el Parlamento de Canarias
@ignaciogonsan