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“Si Europa flexibiliza el ajuste, España podrá crecer por encima del 1%”

   

ROMÁN DELGADO | Santa Cruz de Tenerife
Fotos: DIARIO DE AVISOS

El economista Ontiveros. | DA

El economista Ontiveros. | DA

La presencia en Canarias del catedrático de Economía Aplicada y presidente de Analistas Financieros Internacionales (AFI), Emilio Ontiveros, siempre es un acontecimiento, y en la cita del 4 de febrero pasado (un martes), la convocada por la empresa Cross Capital, claro que no iba a ser menos. Esta firma de servicios especializados en inversión atrajo a muchos gestores y agentes económicos locales al foro denominado Fórmulas alternativas de financiación empresarial, cita formativa que tuvo lugar en la sede capitalina de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de la provincia; por cierto, con lleno hasta la bandera.

Ontiveros, la estrella de la convocatoria, aludió en su intervención a un crecimiento “tibio” de la economía española para este año, 2014, y condicionó que la previsión del 1% del PIB pueda al final convertirse en algo mejor al empujón que puedan activar Europa y hasta Alemania, acción esta que es clave para que España en 2014 se salga en buena línea de lo ya anunciado.

Sobre la barra libre de liquidez del Banco Central Europeo a las entidades financieras privadas, entre ellas las españolas, sostuvo que, si se quiere que ese crédito llegue de verdad a las empresas, debe ser el supervisor bancario de la Eurozona el que vincule la concesión de más fondos a que al menos parte de ellos terminen en la tesorería de las entidades productivas de la llamada economía real.

Ontiveros, como siempre ocurre con él, no defraudó, y la firma Cross Capital se apuntó, sin duda, un muy buen tanto al plantear una acción abierta que contribuyó a la formación y el mayor aprendizaje de los empresarios locales. Notable alto para Cross Capital, y Ontiveros, un lujo que tiene las ideas muy claras.

-Usted ha hablado, durante su intervención de la jornada de Cross Capital sobre Fórmulas alternativas de financiación empresarial celebrada en la Cámara de Comercio tinerfeña (el 4 de febrero pasado), de un año 2014 “tibio” que se puede convertir “en algo más caliente dependiendo de la UE”. ¿Puede desarrollar esta idea?
“La economía española tiene un impulso que está generado por el sector exterior, por las exportaciones y por la contención de las importaciones. Para que este impulso se mantenga, es necesario que nuestros clientes mantengan un cierto dinamismo. Esto quiere decir Europa, porque el 60% de nuestras exportaciones van a Europa, pero además Europa ejerce otro condicionante por la vía de la adopción de políticas económicas del tipo de las que ha adoptado Estados Unidos. Si Europa sigue con políticas presupuestarias restrictivas y no utiliza ninguna política de estímulo de la demanda, nos podemos encontrar con que el horizonte que hemos visto, que es un horizonte suave, de apenas el 1% del PIB español, permanezca. Con Europa creciendo al 1%, la economía española no va a poder crecer más. Y eso no reduce nuestros dos grandes desequilibrios: el primero, el desempleo, y además la deuda de las familias y de las empresas. Si no crecen las rentas, es difícil que crezca la solvencia de las empresas y de las familias, y entonces no habrá inversión ni mejora del empleo. El Gobierno español está condicionado por esas políticas que en Europa se definieron en mayo de 2010. Son políticas de aplicación a las economías periféricas, y vivimos en una suerte de intervención donde el objetivo es reducir el déficit público y llevar a cabo algunas reformas. Estimular el crecimiento para que ese propio ajuste en las finanzas públicas sea más llevadero está fuera de lugar en este momento. Por eso insisto en esa segunda línea de dependencia de Europa. Si Alemania, por ejemplo, estimulara más su economía, si en la Comisión Europea se adoptaran decisiones de inversión a través del Banco Europeo de Inversiones, Europa podría crecer más y con ello la economía española. Y si desde luego el Banco Central toma cartas en el asunto de la asfixia crediticia, podremos encontrarnos con que también se desbloquearía un handicap que está arrastrando los datos de la actividad empresarial: no sólo la falta de demanda, sino también la falta de crédito. Por ello, además del crecimiento tibio, añado lo de dependiente, porque, si mañana la señora Merkel, la Comisión Europea y el Banco Central asumieran que la tasa de paro es inadmisible y que hay que combinar saneamiento de las finanzas públicas con crecimiento, la economía en España tendría un horizonte de algo más de crecimiento”.

-Plantea usted que uno de los parámetros que ha fallado en la política económica y fiscal de España es el hecho de haber actuado de forma muy rápida. ¿Por qué?
“Efectivamente, ha sido una actuación muy rápida, como se está demostrando. Incluso el propio Fondo Monetario Internacional (FMI) sugiere que hay que ir más lento. Claro que en el medio plazo hay que tener un déficit controlado y una deuda controlada, pero ese horizonte no debe ser incompatible con que en el corto plazo se propicie el crecimiento del empleo y de la demanda. Justo como lo ha hecho Estados Unidos, que tenía un punto de partida similar al de Europa, pero que no ha sido tan fundamentalista; ha sido, en una primera etapa, más agresivo, pero ahora ven una etapa de crecer en el entorno del 3% y la tasa de paro la tienen en el 6,7%. Van a ir saneando las finanzas públicas; van a ir reduciendo esos estímulos extraordinarios que han adoptado. Nosotros no lo hemos hecho así. El resultado es que crecemos una tercera parte de lo que hace América”.

-Con la tasa de paro que hay, mucho mayor en Canarias, ¿qué podemos esperar en España el siguiente lustro? ¿Qué esperanzas tenemos de volver al pleno empleo?
“A favor de recuperar el crecimiento en torno al 2% están los fundamentos que tiene España, con buenas infraestructuras, buen capital humano, ventajas competitivas en algunos sectores. A favor también está la evidencia de que Europa verifique, de que vaya modulando el cambio de tono. También se ve por la nueva coalición que va a gobernar en Alemania, que parece menos rígida. Si se dan esas circunstancias y Europa flexibiliza, España puede crecer más, pero va a ser difícil coger el ritmo del 4%. Lo prioritario es asentar el crecimiento, alejar cualquier vía de problema bancario en la Eurozona, eliminar los obstáculos al crédito y liberar las energías empresariales para que, sin restricciones financieras, se pueda volver a una tasa de natalidad empresarial que siente las bases para que en el futuro se pueda ejercer”.

-¿Qué papel debe tener el Banco Central Europeo (BCE) en este proceso?
“Yo no descarto que el BCE, ante la evidencia tan inquietante de que, a pesar de que pone liquidez, ésta no llega al final a las empresas, adopte medidas excepcionales. Quizás no las mismas que en Estados Unidos o Japón, pero sí medidas que tiendan a asignar de forma finalista a las empresas parte de la liquidez que hoy el BCE pone a disposición de los bancos privados”.

-No hay crédito para empresas que no estén saneadas, y además éste no ha dejado de reducirse… ¿Qué esperanza hay a corto plazo de que proyectos inversores puedan asentarse bien en el mercado gracias a que disponen de la financiación adecuada?
“La financiación crediticia que proviene del sistema bancario va a seguir en un proceso de dosificación. Aunque sea menos estricto que en el pasado, no se va a normalizar ya. Otra cosa es que el ahorro privado, a través del capital riesgo, encuentre vías para esos proyectos incipientes. Pero no nos engañemos: la economía española está bancarizada y buena parte de la financiación que va a las empresas depende de los bancos. Mientras eso no se modifique, los obstáculos de la financiación del BCE hacia las empresas vamos a seguir encontrándolos; o sea, que habrá limitación a la financiación de las empresas”.

-¿De qué manera ha influido la política fiscal española en el retraso de la llegada de la recuperación económica?
“La economía española ya estaba en una senda contractiva cuando se inició la crisis porque ya lo estaba la construcción residencial. A partir de mayo de 2010, a ese desplome se añade la contracción pública y eso afecta a las empresas con menor capacidad defensiva. Las grandes empresas lo han sufrido mucho menos. Con la evidencia del BCE, es a partir de 2010 cuando las pequeñas empresas sufren, y sufren no sólo por la carencia en la actividad crediticia, sino además por los procesos de demora en las propias entidades públicas”.

-¿Qué efecto ha tenido la falta de financiación externa en el retraimiento de la inversión empresarial y con ello de las opciones de generar empleo?
“Cuando no hay financiación ajena suficiente, se sacrifica la inversión, pero en algunos casos ni siquiera la autofinanciación ha facilitado las cosas. No para todas. Esto ha sido muy limitado. Si a ello añadimos las dificultades del sistema bancario, se produce el estrangulamiento financiero que han sufrido las pequeñas empresas”.

-En el bienio 2014-2015, ¿qué parámetros debemos tener más en cuenta?
“En la economía española, sería la salud financiera de los bancos y de las empresas. Hay que evitar caídas adicionales en los precios, la tasa de inflación muy baja, y es muy importante que las autoridades hagan valer en Europa el esfuerzo que desde aquí se ha hecho para contribuir a ese cambio de política en Europa”.

“Es bueno no tener todos los huevos en la misma cesta”
-¿Cómo ve la situación en Canarias, con récord de visitantes en 2013 y parón del turismo peninsular, con dependencia extrema de la actividad turística y paro por las nubes?
“Tener ventajas competitivas en un sector como el turismo está muy bien, pero lo ideal sería que, cuando se normalice la situación, se diversifique la estructura económica. Es bueno no tener todos los huevos en la misma cesta; hay que facilitar la natalidad empresarial con nuevos proyectos. Esta debe ser una prioridad”.

-¿Piensa que las Islas tienen dos frentes interesantes: el mercado interior y el entorno regional próximo?
“Las ventajas competitivas se pueden exportar a otros países a través del turismo”.

-¿Y qué se hace con los parados de más de 45 años sin estudios y de larga duración?
“Hay que asumir que existe un desempleo de larga duración, ya sea por edad, ya sea por cualificación, con muy difícil encaje”.

-¿La diversificación económica canaria debe estar apoyada en un plan de actuación integral que cuente con financiación pública?
“Debe existir la definición de un marco en el que escribir la trayectoria y la estrategia de diversificación a medio y largo plazo”.

-José Ángel Rodríguez, catedrático de Economía Aplicada que usted conoce, dice que no empeorar en 2014 ya será algo bueno. ¿Qué le parece?
“Sí, creo que se ha abandonado la recesión estadística, pero de ahí a conseguir la recuperación que llegue en forma de más renta, menos deuda y más consumo para las familias aún queda un trecho”.