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“Tengo la máxima confianza en el trabajo del Tribunal Superior de Justicia”

   
Álvaro Arvelo

Imagen de archivo de Álvaro Arvelo. | DA

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife
Foto: ARCHIVO

Muy pocos serían capaces de guardar silencio durante meses y meses tras lo que ha vivido. Acostumbrado a la fortaleza de la que siempre disfrutó la Caja, de la que fue su director general desde 1988 y presidente desde 2008, ha rehusado múltiples ofrecimientos para convertirse durante estos meses en una presencia mediática que habría sido muy incómoda para el Gobierno autonómico mientras no llegue la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) sobre la polémica intervención de la Fundación CajaCanarias. Cuando se le pregunta al respecto, micrófono abierto o no, siempre surgen las palabras humildad, respeto, prudencia… Al fin, tras nueve meses de silencio, habla largo y tendido Álvaro Arvelo.

-¿Por qué se decide ahora a romper su silencio después de tantos meses?
“Como presidente del que consideramos legítimo Patronato de la Fundación CajaCanarias, la prudencia debe guiar mis actuaciones, ya que el asunto donde realmente se encuentra es en sede judicial, pendiente de su resolución. Fuera del tribunal no hay espacio para la especulación ni el debate. Lo que ocurre es que, en base a lo ocurrido la semana anterior [nombramiento nuevo Patronato tras disolución de la gestora], entendemos que debemos recordar en qué punto se encuentra el procedimiento”.

-¿Cabe deducir de su respuesta que, más allá de la controversia jurídica, recibe con buenos ojos el nombramiento del nuevo Patronato de la Fundación?
“No puedo entrar a valorar las decisiones de la otra parte. Lo que sería deseable es una pronta resolución judicial que permita a la entidad desarrollar su imprescindible labor a favor de la ciudadanía del Archipiélago, con un patronato legalmente constituido”.

-¿Comparte la impresión de que la nueva legislación estatal ha forzado la creación del nuevo Patronato tras tantos meses de inactividad por parte de la Gestora?
“Sería entrar en especulaciones que no resultan razonables ni prudentes. En los próximos días el Patronato que presido emitirá un comunicado oficial para reafirmar no solo nuestra máxima confianza en la labor que viene realizando el Tribunal Superior de Justicia de Canarias para resolver de manera definitiva esta situación, y eso es lo trascendente. Nosotros entendemos que el proceso de transformación de CajaCanarias ya fue realizado, en tiempo y forma, antes del 3 de enero del año pasado, por lo que desde el rigor de nuestra labor la fundación ya ha completado el proceso debido. Tengo la máxima confianza en la labor del Tribunal Superior de Justicia de Canarias”.

-En los mentideros jurídicos se calcula que la decisión del TSJC llegará antes del verano. ¿Teme que ese año y pico de espera sea demasiado para la fundación?
“Entiendo y empatizo absolutamente con la importante carga de trabajo que, desgraciadamente, sufren los tribunales de Justicia, que deberían contar con más medios y recursos ya que es uno de los tres poderes del Estado y, por tanto, un pilar fundamental de nuestro sistema. A partir de ahí, es evidente que lo deseable es que esta situación no se hubiera dilatado, pero porque, insisto, CajaCanarias es una herramienta de reinversión social de primer orden, y la ciudadanía necesita de su labor”.

-¿Qué sintió cuando le anunciaron la intervención?
“Permítame que le responda en nombre de todos los miembros del Patronato: sentimos perplejidad y asombro. Desde el 21 de diciembre se había finalizado el procedimiento y entregado toda la documentación al Gobierno de Canarias, sin haber recibido hasta ese día ninguna comunicación informando de cualquier anomalía en el mismo. No podíamos ni imaginarlo”.

-Si pudiera ir atrás en el tiempo, ¿haría algo de forma diferente?
“No. Se hizo lo que se debía hacer. Fíjese que el trabajo que se llevó a cabo resultó riguroso y conforme a plazo. En poco menos de un mes se dieron todos los pasos, muchos de ellos de extraordinaria complejidad dadas las importantes novedades que incluía este proceso de transformación, que resulta inédito en la historia de nuestras entidades. Además, no hay que olvidar que durante el mismo todos los actos fueron coordinados con diferentes miembros del Ejecutivo autonómico”.

-Para justificar la intervención, se ha dejado entrever que la Fundación ocultaba buena parte de su patrimonio. ¿Qué respondería al respecto?
“Pero, ¿cómo íbamos a ocultar lo que está a la vista de todos? La Fundación CajaCanarias no es un ente nuevo sino que, como dicta la ley, se da una transformación de su naturaleza jurídica. Por lo tanto, CajaCanarias como entidad financiera pasa tener figura fundacional, pero su patrimonio continuaba siendo el mismo. Y, además, fue auditado por dos entidades independientes durante el proceso de transformación y las dudas que se hayan podido generar carecen de fundamento. La prueba está que en el acto del viernes [anuncio del Patronato por parte del Gobierno] se afirma que la gestora no ha encontrado ninguna irregularidad en la situación patrimonial y contable de CajaCanarias”.

-Cuando decida el TSJC, ¿qué considera imprescindible hacer?
“Hacer valer por parte de los gestores de la entidad, en particular el presidente y la totalidad del Patronato, la legalidad y la transparencia del procedimiento de transformación realizado, como base y fundamento del futuro de la Fundación”.

-¿Hay apego al sillón?
“De ninguna manera. En ningún momento se piensa en la permanencia de los órganos de gestión y de quienes han afrontado este proceso de transformación. Lo importante es la continuidad de la institución en cuanto a conseguir cumplir lo que son sus fines y objetivos fundacionales”.

-¿Y por dónde pasa el futuro?
“Se trata de establecer las buenas prácticas y plena eficacia de la institución con independencia de las personas o grupos, actuando sin interés personal ni objetivo de continuidad, con generosidad en favor de un instrumento social que es esencial para nuestro territorio. Es este presidente el que incluso ejercerá primero tales primicias, y así figura en las actas y acuerdos de las sesiones del Patronato, por lo que debo ofrecer ejemplo ejecutor de tales principios de renovación del máximo órgano de gestión, con capacidad y desprendimiento, que son los valores que hemos considerado”.