X
a veces soy humano > Félix Díaz Hernández

Titiriteros – Por Félix Díaz Hernández

   

Cansino y desmotivado se incorporó aquella mañana a la retahíla de rutinas que le acompañaban desde hacía más de 15 años. Junto a él aquella mujer yacía vestida, gracias a la gravedad, con los pliegues de las sábanas tras el revuelto amanecer. Cauteloso y en penumbras anduvo el sendero hacia la ducha. Agua, gel, espuma, hojilla, cepillo y flúor era su dieta matutina aún en ayunas. Un café y un reguero de hormiguitas, otros como él, se ponen en marcha.

Desde algún lugar lejano, sin que lo supiera, alguien manejaba los hilos de su vida. Como nuestro protagonista otros muchos millones de mortales creían que eran los dueños de su existencia; que podían tomar decisiones; cuando lo que ocurre es que si tenemos en cuenta las obligaciones sociales, laborales y familiares, el margen de libertad del que disponemos es mínimo.

En el colmo de este ilógico juego en el que vivimos tenemos que escuchar, a los medianeros de nuestra felicidad e intereses, que vivimos en el estado del bienestar y que en virtud de no se qué guarismos macroeconómicos, con los que nada tenemos que ver, “ahora tenemos que afrontar sacrificios”.

Casi no invertimos tiempo en soñar, en amar, en crear. Nos limitamos a mover los brazos y los pies allá donde nos arrastran los hilos que manejan los titiriteros; porque somos marionetas a las que han convencido de que este tipo de existencia es la adecuada y nos da pavor siquiera pensar en romper estas esclavizantes ataduras.

@felixdiazhdez