X
otras coordenadas>

Vino insular o vino regional – Por Hugo Luengo*

   

En la polémica desatada en estos días en los medios en torno a la decisión del Cabildo de Tenerife de retirar de la Casa del Vino, los vinos de la DOP Islas Canarias, coincido con el consejero del Cabildo en que es una anécdota de corto recorrido, si él quiere. Como le dijimos en la reciente reunión mantenida conjuntamente con el presidente del Cabildo, don Carlos Alonso, y Avibo, impropia de una institución obligada a preservar la igualdad de derechos y ser árbitro, no parte del conflicto. Situación que se hace más compleja cuando se confunde imparcialidad con incompatibilidad. El primer caso se apoya en bases morales, que nos consta tiene el señor consejero, la incompatibilidad en cambio obliga a abstenerse en el supuesto de ser juez y parte, como es en este caso el Cabildo de Tenerife, Administración y bodeguero. Siendo esta una anécdota de corto recorrido, como la titula el señor consejero, es el síntoma de una situación que en nuestra opinión no funciona.

De las recientes declaraciones del consejero de Tenerife, y centrándonos en lo esencial, para que el lector tenga otros criterios distintos a los del Cabildo y al margen de las perlas con que nos agrada el señor consejero, el núcleo de la cuestión reside en modelos de gestión y organización claramente diferentes. El Cabildo defiende un modelo insular, mientras que Avibo (Asociación de Viticultores y Bodegueros de Canarias), que representamos el 80% del sector de las Islas, defendemos el sector desde el marco regional.
Dos características nos separan, el carácter regional que Avibo defiende, porque el núcleo de las decisiones estructurales del vino son de carácter regional, nacional y europeas, nunca insulares. Desde aquí es donde debemos defender el Posei, la propuesta que hemos hecho del Decreto de Bodegas y tantas otras fuera todas ellas del ámbito competencial del Cabildo. La segunda, el carácter empresarial, en igualdad de condiciones, simplificando y facilitando la actividad empresarial del vino.

El Cabildo vive en la desazón de ser Administración y empresa, árbitro y jugador, y al final se confunden los papeles. Ya en la reunión citada adquirió el presidente de nuestro Cabildo el compromiso de resolver el conflicto de la Casa del Vino y la gestión de nuestra propuesta de Decreto de Bodegas, desde aquí nuestro agradecimiento sincero, aunque consigan un trocito. Región y empresa, contra Isla y Administración, aquí se centra el debate entre Avibo y el Cabildo de Tenerife, que hacen difícil la convergencia. La unidad del sector en Canarias y el consenso a que llama el Cabildo de Tenerife, podemos razonar que pueda estar más cerca del 80% del sector que integra nuestra asociación empresarial Avibo, presente en todas las Islas, que de la postura del 3% del sector de Tenerife en que se apoya el Cabildo. Volvemos al doble papel.

Bajo el análisis de su modelo insularista, sostenido en subvenciones crecientes, se irroga el consejero una serie de condiciones para el sector ajenas a la realidad. Así apela al consenso y a la unidad del sector, cuando ello no ha sido posible en Canarias debido a su contumaz oposición, por mucho que le hemos invitado a incorporase a la mayoría, 80% contra 3%. Irrogarse el papel de representar al sector, cuando opera ajeno a la mayoría del mismo y al resto de las Islas, nos parece cuanto poco una temeridad impropia de los tiempos. Al igual que pretender convertirse en “defensor del consumidor”, cuando como Administración está obligado a ser árbitro y no parte. Tampoco nos vale el ofrecimiento del Cabildo de costear a su cargo, o sea al nuestro vía más impuestos, la futura denominación de origen (DO) Tenerife, que no ha sido posible por su desinterés en integrarse como agente, que no como Administración, que no puede.

Operar en mercados liberalizados impide a las Administraciones públicas, incluso al Cabildo de Tenerife, sostener economías con subvenciones al infinito, compitiendo ilegalmente con el sector, en este caso contra la viticultura y el vino. Tampoco tiene razón el consejero, cuando sostiene que la cultura institucional de Canarias es de base insular, cuando en el caso de toda la agricultura y del vino en concreto, todas las decisiones de importancia están por encima de las Islas. Véase Posei, Aiem, Rea, Ric, etc.
Ya le hemos dicho al consejero y presidente del Cabildo que no pensamos pelearnos con nadie y menos con ellos, que tienen el Presupuesto y el BOC. Le ofrecemos a cambio mucho menos coste y mucho más futuro. Región y empresa contra Isla y subvención, esa es la cuestión. O sea, en positivo dos mensajes: que nos ayuden en el interno con la tramitación del Decreto de Bodegas referido, y hacia fuera con el proceso de internalización del vino de Canarias, como ya hemos dicho en esta columna, el elemento que estabilizará el sector a medio plazo. El Cabildo a la espera. El 20 de febrero nos veremos con el presidente de Canarias.

*Presidente de AVIBO y de la DOP Islas canarias