X
tribuna > Tomás Cano

La aerolínea canaria – Por Tomás Cano

   

No le falta razón a Juan Molas, presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT), cuando advierte a Ashotel de la dificultad de dirigir una línea aérea. Pero discrepo con todo respeto del señor Molas, no en su advertencia, pero sí hay que profundizar en el porqué de su dificultad de dirigirla. Una línea aérea tiene muchos matices en su gestión, por lo que me gustaría matizar algunos aspectos de vital importancia del transporte por aire. Nuestro país ha tenido muchas aerolíneas de todo tipo, chárter y regular. Si algún día se escribe la historia del transporte aéreo español, no se podrán obviar las razones de las desapariciones producidas: las traiciones internas, por razones personales y ansias de poder, desavenencias entre los socios, razones políticas y la ingerencia de personas no vinculadas al transporte, o simplemente porque se ha especulado con ellas ganando dinero sus gestores y después destruyéndola. Recuerdo una compañía que su propietario, sin el menor conocimiento, despidió a la cúpula directiva, simplemente porque consideró que sus conocimientos le bastaban para gestionarla él solo. Las empresas las componen las personas, y deben tener la preparación suficiente. Es de admirar el tesón y esfuerzo que Jorge Marichal le está poniendo a este proyecto. Solo puedo decirle que una compañía aérea debe ser siempre el “medio para un fin”. Seguro que de esta forma tendrá muchas oportunidades de conseguir el éxito. En fin, la oportunidad es a veces difícil de reconocer si solo estamos buscando un golpe de suerte en la vida. Son los cabos sueltos con los que los hombres se cuelgan a sí mismos.