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El beato José de Anchieta – Por Juan Pedro Rivero*

   

Nos sorprendió gratamente. La semana pasada el arzobispo de Aparecida, presidente de la Conferencia episcopal del Brasil, nos sorprendió anunciando la intención del Papa de canonizar al beato José de Anchieta. Una noticia que, por esperada que fuera, a los canarios nos alegra de modo especial. Ya nos había llenado de orgullo que Benedicto XVI hubiera pensado en él como uno de los compatronos de la JMJ de Río de Janeiro. Ya el papa Francisco nos había sorprendido proponiéndolo a los jóvenes presentes en la misa de clausura como modelo para la juventud cristiana y evangelizadora. Ahora lo propone a toda la Iglesia como modelo universal e intercesor propicio para este tiempo. Porque eso es canonizar a un fiel cristiano: proponerlo a todos los creyentes como modelo. Un santo canonizado es un modelo y un intercesor. Considero oportuno que esto ocurra cuando hemos estrenado el tiempo de Cuaresma. Un periodo especialmente propicio para revisar nuestra vida y poner aquellos remedios necesarios para responder a lo que sabemos que nos propone Dios. No nos podemos conformar con ser buenas personas, como aquel joven rico del evangelio que cumplía todo desde su juventud, pero que ante la propuesta de seguimiento total se encogió de hombros y se fue con cara de ceniza. José de Anchieta tenía sólo 14 años cuando salió de nuestra tierra hacia Portugal. Al poco tiempo ingresa en la Compañía de Jesús y le entrega sus mejores años de vida a los indios como promotor integral de su vida y testigo de la grandeza de Dios. Todo un ejemplo para tantos cristianos cómodos que nos conformamos con un poquito de entrega nada más. La santidad canonizada no nos debe hacer olvidar que esa meta de plenitud de lo humano nos es común como destino de todos. Lo menos que se pide de nosotros es que seamos buenas personas; pero contentarnos con ello es renunciar a la extraordinaria hermosura de ser nosotros mismos, pensados a imagen y semejanza del tres veces santo.
Beato José de Anchieta; ruega por nosotros.

*RECTOR DEL SEMINARIO DIOCESANO
@juanpedrorivero