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Debate desde la periferia – Por David Sanz

   

El simulacro de debate sobre el estado de Canarias ha vuelto a ser tan decepcionante como cada año. Y si encima tratas de seguirlo desde la óptica de un habitante de una isla de las llamadas no capitalinas, mucho peor. Empezando por la falacia de la definición, porque no existe tal debate, sino el solapamiento de lugares comunes y la contraposición de intervenciones precocinadas por los equipos de asesores que se rompen las neuronas para encontrar el calificativo más brillante. Siguiendo porque tampoco aborda el estado de las cosas, sino de lo que sus señorías creen que es la realidad, que es algo muy distinto a lo que el resto de los mortales experimentamos. Y terminando por un formato que es cansino y hasta llega a ser desesperante en algunos momentos. Los discursos fueron los previsibles. Paulino Rivero hablando de una presunta recuperación económica y social en el Archipiélago gracias a los esfuerzos del Gobierno de Canarias, que han frenado la tormenta neoliberal activada por el Ejecutivo de España. Y Asier Antona, del PP, poniéndole el sello de Rajoy a todo lo que sonara a recuperación y responsabilizando al Ejecutivo autonómico de las desgracias que padece el Archipiélago.

Todo muy previsible y ajustado a un guion político que agota y deja sin un mínimo de esperanza a quien todavía piensa que de la Cámara autonómica se puedan esperar respuestas efectivas para un tejido social que agoniza. Mientras tanto, Lola Padrón, la portavoz del PSOE, tuvo un momento hilarante en su intervención cuando le dijo al presidente del Gobierno que podía estar tranquilo porque había hecho más estos tres años que en los veinte anteriores. No sé a ciencia cierta si la diputada del PSOE actuó con cinismo en este caso o le coló una puya a sus socios de Gobierno, que llevan en el poder esas mismas décadas, en las que al parecer no se había hecho nada hasta la llegada de los socialistas. ¿Y de La Palma? Poca cosa. El presidente del Gobierno mencionó algunas de las obras públicas que se están ejecutando en la isla, como las carreteras del Norte y el Sur, que la verdad tampoco están para echar voladores. También se refirió al plan de reforma turística de Puerto Naos , en Los Llanos de Aridane, donde pese a que se ha hecho una importante inversión que ha mejorado cualitativamente este núcleo, todavía queda mucho por hacer para ponerlo al nivel que se merece.