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Un descuido fatal

Baute demostró que puede estar entre los mejores. | FRAN PALLERO

Baute demostró que puede estar entre los mejores. | FRAN PALLERO

JUAN S. SÁNCHEZ | Santa Cruz de Tenerife

Dos minutos fatales evitaron que Moisés Baute se alzara con la victoria más prestigiosa de su carrera después de haber protagonizado siete minutos de combate a muy buen nivel y de haber dominado el duelo frente a Igor Bugaenko en los dos primeros episodios.

Pese a la derrota las conclusiones de Baute y su equipo deben ser positivas. El fajador tinerfeño estuvo a un grandísimo nivel físico, fue ganando el combate hasta que llegó un error fatal y luego le echó garra al combate y se fue a por su rival sin pensar en poder caer antes del límite.

El combate, eliminatorio para poder optar al título de los pesos pesados de la organización súper Kombat, medía a dos rivales de mucho potencial pero con enorme diferencia de experiencia. Baute se subió al cuadrilátero con 11 experiencias y una sola derrota. Bugaenko lo hizo con 58 peleas profesionales a su espalda y 29 triunfos antes del límite.

Pero esa diferencia no se notó y desde el primer minuto Baute mandó en el ring y castigó a su rival que parecía ir dosificando esfuerzos.

El primer asalto fue claro para Baute y el segundo llevó el mismo camino. Sin llegar a conectar manos claras y potentes, Baute trabajo el low kick y castigó a Bugaenko, que se mantenía agazapado a ver si podía pescar a Baute en algún descuido. El tinerfeño tenía el triunfo en su mano al comienzo del tercer y último asalto y lejos de conservarlo fue a por más. Ahí, el cansancio y la inexperiencia le jugaron una mala pasada porque Bugaenko le conectó primero una derecha y luego un cross de izquierda que lo envió a la lona. Baute se levantó y se fue a la guerra con el bielorruso y de ahí salió perjudicado porque recibió varias manos que le hicieron acuclillarse y recibir una cuenta de protección que desnivelaba las cartulinas y colocaba a Bugaenko un punto por encima. En las andanadas finales pudo caer cualquiera, pero finalmente acabó el asalto y los jueces decretaron el triunfo por decisión unánime de Bugaenko.

En los otros dos duelos más interesantes de la velada, Maikel Mesa noqueó espectacularmente a Mihail Baibarac, mientras que Nauzet salió victorioso de su guerra con Mario.