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El Gobierno de Canarias, forzado por la UE, rectifica el Catálogo de Especies

   

V. P. | Santa Cruz de Tenerife

El Consejo de Gobierno de Canarias aprobó el pasado jueves el proyecto de decreto por el que se modifican los anexos de la Ley del Catálogo Canario de Especies Protegidas, después de que la Comisión Europea advirtiera de que vulneraba la normativa comunitaria al rebajar la protección de 19 especies protegidas en la Directiva de Hábitats, a las que sólo se garantizaba su preservación si estaban dentro de la red regional de espacios naturales protegidos, incluyen el drago autóctono.

“Es decir, no están protegidas fuera de esta red, donde por lógica necesitan más protección, en lugar de menos”, como observó la Comisión Europea el pasado año en la resolución que envió a España, amenazando además con llevar este caso a los tribunales de justicia de la Unión Europea.

Ahora, con la modificación que se ha visto forzada a realizar el Ejecutivo canario, se cambian de categoría 36 taxones y se incluyen otros 27 que no habían sido recogidos en el catálogo vigente. La mayoría se incluirían en el Anexo IV Protección Especial (tres se catalogan como vulnerables), pues “sin estar en situaciones de amenaza, requieren una atención especial en cualquier parte del territorio por su valor científico, ecológico, cultural o singularidad y rareza de las especies”, según informó ayer el consejero de Sostenibilidad, y vicepresidente del Gobierno regional, José Miguel Pérez, cuyo partido, el PSOE, votó en el Parlamento regional contra el catálogo en la anterior legislatura, por los motivos que luego han obligado a rectificarlo.

Con esta iniciativa, por tanto, el Ejecutivo reconduce el texto promulgado en 2010 para cumplir con la Directiva 92/43/CEE del Consejo relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestre y, más concretamente, a lo referido a las especies que requieren una protección estricta y que figuran su anexo IV. Asimismo, el Gobierno autonómico señala que “se dota a la legislación canaria de coherencia” con la Ley del Patrimonio Natural y la Biodiversidad y el real decreto para el desarrollo del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y del Catálogo Español de Especies Amenazadas.

La advertencia hecha a España por la Comisión Europea, para que modificara el catálogo canario, no afectaron sin embargo a las obras del puerto de Granadilla, puesto que el reparo se refería al inventario de flora y fauna que requiere protección, pero no al sebadal como ecosistema, como en su día explicaron a este periódico fuentes tanto del Observatorio Ambiental creado para supervisar la corrección del impacto ambiental de esta obra portuaria como de Greenpeace y Ben Magec-Ecologistas en Acción.

No obstante, ambas asociaciones ecologistas han puesto de manifiesto que las “prisas e irregularidades” con que se retocó en 2010 el catálogo sí que estuvieron dirigidas a desbloquear la ejecución del puerto de Granadilla mediante la desprotección de los sebadales.