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Maresía invoca al poder del pueblo para frenar las obras en San Telmo

   

LUIS F. FEBLES | Puerto de la Cruz

La última medida de presión consiguió que unas 450 personas levantaran su voz contra el proyecto de rehabilitación del paseo de San Telmo, que capitanea el Cabildo. Ahora, la plataforma Maresía gasta una de las balas que queda en la recámara y convoca otra manifestación para el 5 de abril, a las 12.00 horas.

El objetivo es claro: modificar el proyecto que derribará el muro antiguo y proteger el patrimonio de este pintoresco enclave portuense. La marcha de protesta partirá desde la ermita de San Telmo, recorriendo todo el paseo hasta la Punta del Viento para posteriormente bajar por la calle Santo Domingo, finalizando en la plaza de Europa, frente al Ayuntamiento.

Manifestación San Telmo

Imagen de la protesta llevada a cabo a finales del año pasado en la ciudad turística. / FRAN PALLERO

No obstante, la lucha no termina aquí. Para este domingo, la plataforma ha convocado también una concentración en San Telmo con carácter especial, a las 17.00 horas, donde se dará cumplida información sobre este asunto a toda las personas que lo deseen, así como de las nuevas movilizaciones previstas a corto plazo por esta plataforma de índole apolítica. 

“Se trata de un desprecio que causa nuestra indignación, y nos lleva tristemente a la conclusión más lógica que tiene que ver con la existencia de oscuros intereses crematísticos y personales de miembros tanto de la parte promotora como de entidades externas, ambas de gran poder social y económico, desde sus inicios y que son inconfesables ya que de trascender a la opinión pública, constituirían un escándalo a nivel insular, comunitario y posiblemente nacional, que evidentemente debe ser encubierto a cualquier precio”, indican miembros de la plataforma.

Cabe recordar que a finales de octubre, cerca de 450 ciudadanos protestaron por el paseo de San Telmo a gritos de “Cabildo escucha el puebla está en la lucha” o “no es una obra, es una estafa”, para mostrar su rechazo a las condiciones de un proyecto ideado por la Corporación insular que no convence a un importante número de vecinos.