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La nueva ‘tarifa plana’ en las cotizaciones a la seguridad social – Por Cristo M. Borges Amador

   

Ha sido una demanda histórica de las organizaciones empresariales la rebaja en las cotizaciones de las entidades a la Seguridad Social. Sin ir más lejos, en la presentación del documento para la reforma fiscal efectuada el pasado 12 de febrero, el presidente de la CEOE, Juan Rosell (en la foto, junto a la ministra Báñez, entre otras medidas, urgía al Gobierno central a reducir las mencionadas cotizaciones.

En el Boletín Oficial del Estado del pasado sábado, 1 de marzo, se publicó el Real Decreto-ley 3/2014, de 28 de febrero, de medidas urgentes para el fomento del empleo y la contratación indefinida. Ese decreto-ley cuenta con un único artículo: “Reducción de las cotizaciones empresariales por contingencias comunes a la Seguridad Social por contratación indefinida”.

La medida se concreta en fijar la aportación empresarial a la cotización a la Seguridad Social por contingencias comunes en una cantidad fija de 100 euros mensuales para la contratación a tiempo completa, y de 75 y 50 euros, para la contratación a tiempo parcial equivalente, respectivamente, al 75% y al 50% de la jornada comparable a tiempo completo.

Contratos indefinidos

En todo caso, debe tratarse de contratos indefinidos, dando así cumplimiento al objetivo de creación de empleo estable.
Haciendo un supuesto práctico, donde antes se aplicaba un porcentaje del 23,6% sobre la base de cotización del trabajador, ahora se paga un importe fijo establecido en 100 euros para trabajadores a jornada completa. Para un salario de 18.000 euros anuales, la empresa pagaría con el sistema ordinario una cantidad superior a 4.000 euros al año en cotizaciones, frente a los 1.200 euros con el nuevo sistema, lo que supone un ahorro más que notable.

Reducción de cuotas

No obstante, no se trata de una medida permanente, al haber fijado la ventana de contratación para beneficiarse de dicha tarifa plana entre el 25 de febrero de 2014 y el 31 de diciembre de 2014.

Dicha reducción en las cuotas se aplicará durante un periodo de 24 meses, computados a partir de la fecha de efecto del contrato, ampliable en 12 meses más para las empresas que cuenten con menos de 10 trabajadores, si bien la reducción en este segundo plazo quedará limitada al 50% de la aportación empresarial a la cotización por contingencias comunes. Sin ser exhaustivos, para poder disfrutar de la reducción requiere la norma que la empresa esté al corriente en el pago de sus obligaciones tributarias y a la Seguridad Social; no debe haber sido excluida del acceso a beneficios de programas de empleo por haber cometido infracciones graves o muy graves en la normativa laboral; que la contratación suponga un incremento neto del nivel de empleo; el mantenimiento del nivel de empleo al menos treinta y seis meses desde la contratación, y no haber extinguido, en los seis meses anteriores, contratos de trabajo por despidos colectivos, o por causas objetivas o despido disciplinario declarados judicialmente improcedentes.

Existe, además, un régimen de exclusiones del beneficio; por ejemplo, contratación de trabajadores que en los seis meses anteriores a la fecha del contrato hubiesen prestado servicios en la misma empresa mediante un contrato indefinido.

Régimen de exclusiones

Tal y como está redactada la norma, las contrataciones efectuadas se mantendrán al menos por un periodo de tres años y, teniendo carácter indefinido, sería normal esperar su mantenimiento más allá del citado plazo, aun cuando ya no contasen con bonificación alguna.

En todo caso, la medida viene en un buen momento, pudiendo ayudar a la reducción de los índices insostenibles de paro y servir de palanca para afianzar la salida de la crisis en este ejercicio 2014. El resultado lo veremos en muy poco tiempo.

Cristo M. Borges Amador es ABOGADO