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Ocho minutos – Por Arun Chulani

   

“Control Canarias confirma caída al mar de avión a 2 millas costa #GRANCANARIA a la altura de Jinámar. Se desconoce número de pasajeros”. Pum. Así lo informaba la cuenta oficial de 1-1-2 Canarias. La pólvora estaba lista para que las redes estallaran, para que el pánico entre los usuarios de la red cobrara sentido. 423 retweets, 85 favoritos y los tantos tweets que comenzaron a rondar por la red acerca del tema. Un avión con problemas en las islas justo el 27 de marzo, cuando se cumplían 37 años del mayor accidente en el mundo de la aviación: el de Los Rodeos. Una noticia que trae a la mente el avión de Malaysia Airlines y su desaparición el 8 de marzo, hace apenas unas semanas. Digan lo que digan, la alarma estaba servida. En bandeja de plata. “Respecto posible accidente avión, SAR, Control Aéreo y helicóptero #GES confirman que se trata de remolcador tirando de una embarcación”. Tan solo ocho minutos después, la misma cuenta expresaba con este tweet que había sido una falsa alarma, aunque, desde el aire, algún piloto ya había avisado del avistamiento; siendo más exactos, “un avión grande”. Pero salió rana, salió cuadrado y sin alas. Salió con otra profesión, la de barco remolcador, con una grúa con una silueta particular. Desde lo lejos, uno podía llegar a pensar que era un avión: la forma parecía la cola del mismo. Nada más hay que ver las fotografías que se sacaron y circularon por las redes. Trending topic asegurado. Se llegó a decir incluso qué avión era. “Afirmativo. Boeing 737. Está flotando. No se ha hundido. Movilicen todos los medios disponibles, por favor”. Podía leerse la supuesta compañía y número de pasajeros. Un TUI, con más de 100 personas. Y tras rifirrafes en línea, el origen de toda la confusión que dio lugar al bulo del día, a la caída de un avión falso, se supo. Una llamada del propio aeropuerto de Gran Canaria fue la que inició todo, pidiendo ayuda al 1-1-2. Recursos moviéndose, y algunos civiles, también. Uno, en concreto, desvela el barco volador. “Es un barco grúa, salvo que la avioneta esté por detrás”. Fin del caso y comienzo de las burlas y bromas. Bah… una cosa sí queda clara. Si quieres ver cerca lo que está lejos, pasa de las gafas: cómprate una Nikon.

@arunchulani