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el revés y el derecho>

Una persona muy especial – Juan Cruz

   

Quisiste llevarlo a La Laguna; no pudo ser, Juan Manuel. Y lamento muchísimo que no lo hayas conocido. Hay personas así en la vida y entre los que hacen política y servicio público. El jueves por la noche murió Iñaki Azkuna, el alcalde de Bilbao; transformó su ciudad, y la hizo como él, abierta, alegre y exigente; fue directo y simpático, sincero y comprometido. Hasta el último suspiro de su vida trabajó a favor de los demás, hizo de la amistad una bandera cordial y no dejó nunca de cumplir los dictados libres de su conciencia. Se despidió de sus amigos cuando estimó que su barco estaba partiendo. Una persona muy especial cuya vida pesa con un valor imponente. Quisiste saber de él, conocerlo, hacer que su experiencia fuera compartida por tus colegas y también por los ciudadanos de La Laguna. Ya sabes que la vida tiene estas pautas marcadas, y a él una mala salud le sobrevino muy pronto, en seguida que se murió su mujer, con la que, como decía, tanto discutió y a la que tanto quiso. El último sábado me llamó por teléfono, para despedirse. Jamás había tenido una llamada así; me habló del barco que se iba, de la vida más allá, del rape que íbamos a comernos en ese futuro nebuloso, como aquel rape que tú mismo comiste en el que fue su restaurante favorito, La Viña de Henao. Tenía un gran amor a la vida; jamás se dio por vencido, ni espiritualmente ni intelectualmente, aunque aquel cuerpo le mandaba las señales que finalmente ya la cegaron los días en la víspera de la primavera. Lo quise mucho, era un hombre verdaderamente excepcional, uno de mis mejores amigos, de esos en los que piensas cuando sabes que tu soledad puede tener una puerta abierta de salida.