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La RIC y África – Por Juan Henríquez

   

Necesito pruebas, y no las tengo, porque esta estafa suele superar todas las leyes que las regula; es más, cuentan con el soporte institucional para condonarles la deuda. No recuerdo cuántas, habrán sido tantas como años en vigor de la RIC; los expertos calculan un fraude empresarial apróximado de unos 28.000 millones de euros, es decir, sablazo no declarado a la hacienda canaria. Me explicaré con mayor claridad.

A cualquier hijo de vecino que teniendo que pagar a la hacienda pública se haga el loco y no declare, de manera fulminante le cae la inspección arriba y, o paga, o le embargan lo primero que tranquen. Sin embargo, un empresario beneficiado por la RIC, que ha quedado exento de declarar hasta el 90% de los beneficios obtenidos, siempre y cuando, y hete aquí el negocio, cumpla los requisitos que a cambio les exige la RIC: inversión y puestos de trabajo. Basta comprobar la nula infraestructura empresarial y las cifras de paro para llegar a la conclusión de que se han mamado el dinero, y además, han defraudado a la hacienda pública, y ahí están, frotándose las manos.

Sí alguien duda de la estafa pública vía RIC, pondré un ejemplo irrebatible. En el año 2006, los contribuyentes, sobre todo trabajadores, ingresamos a las arcas públicas canarias en torno a los 1.500 millones de euros, mientras que los empresarios, acogidos a la RIC, dejaron de pagar a la hacienda canaria unos 2.000 millones de euros. Y por si fuera poca la mamadera de la RIC, ahora pretenden extenderla a África.

Algunos sacan pecho hablando de los beneficios que aporta el REF (Régimen Económico y Fiscal), que contempla la RIC, la ZEC y el REA (subvención a las importaciones), entre otros, y si tan importante es, pregunto: ¿por qué tenemos el mayor paro de Europa, el menor tejido empresarial, la cesta de la compra más cara, con superlativas cifras de miseria y pobreza, mayor fracaso escolar, salarios más bajos, y un sinfín de etcéteras incalificables? Atención sindicatos y trabajadores: ¡No a la RIC!