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Santiago Jorge Tejera – Por Domingo J. Jorge

   

Cuando estamos celebrando la canonización en abril de José de Anchieta, el Padre Anchieta, esa misma semana nos deja un buen hombre, un tinerfeño, que era una apasionado de Anchieta, como también era un visitante fiel al Cristo de La Laguna. Hablo de Santiago Jorge Tejera, mi tío. Un chicharrero de nacimiento, que pasó grandes días de su infancia en La Laguna, en aquellas Fiestas del Cristo, donde las familias se reunían para compartir buenos ratos, grandes y pequeños, alrededor de un ventorrillo. Recuerdo, como Santiago, cuando la familia salía de excursión al Llano Los Viejos o La Cruz del Carmen, siempre quería terminar en la plaza del Cristo, porque visitar al Cristo era una cuestión de sí o sí, íbamos a ver al Cristo. Primero entrábamos en el Santuario y luego correteábamos por la plaza, mientras los mayores hablaban de sus cosas.

A veces he escuchado a más de uno preguntar maliciosamente para qué sirve el Archivo Diocesano, nuestro archivo de la calle Anchieta, por el que bien vela Miguel Ángel Navarro. Justamente Santiago Jorge era uno de esos hombres que sí encontró en el Archivo Diocesano el sentido de su pasado, el ayer de su árbol genealógico, el cual investigó y persiguió incluso en sus viajes a México o Estados Unidos siguiendo el ayer de los Jorge y los Tejera. El día que despedimos a mi tío le recordaba a mi prima Carmen Dolores, su hija, y a mí tía Gregoria, la importancia de hombres como Santiago, porque ellos hacen importante lo que ya es importante de por sí, el que siga existiendo nuestro pasado grabado en tinta, y que haya un recinto en el que todo ese material se mantenga a buen recaudo y custodia.

Hay una vivencia muy lagunera, y muy de la infancia de quien escribe este comentario, elogiando la memoria de mi tío Santiago, que se desarrolla en la esquina de calle Carrera con San Juan. Siempre que pasábamos en su coche por la puerta de la Dulcería La Catedral, la de Porfirio, se paraba a comprarnos una bolsa de rosquetes. Era casi como una tradición. Qué cosas, pensarán muchos, elogiar a un chicharrero con vivencias laguneras. Santiago Jorge Tejera nació y se crió en Santa Cruz, pero fue uno de los que me enseñó a querer La Laguna y a interesarme por nuestro pasado y el de nuestra gente.