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“Aún estamos a tiempo de rescatar a la Unión Europea”

   
Juan Fernando López Aguilar. | FRAN PALLERO

Juan Fernando López Aguilar. | FRAN PALLERO

DOMINGO NEGRÍN MORENO | Santa Cruz de Tenerife
Foto: FRAN PALLERO

Con ritmo pausado, contundente pero equilibrado, Juan Fernando López Aguilar asume su segunda etapa en el Parlamento Europeo desde la experta convicción de que algo habrá que cambiar para no defraudar las expectativas .

-El candidato número uno del PP ya ha asomado la cabeza. ¿Es una sorpresa la designación de Miguel Arias Cañete?
“Cañete, otro u otra, nos da exactamente igual. La batalla no es personal, sino por la supervivencia de la razón de ser de Europa. Está en peor estado que nunca y la responsabilidad es de diez años de una abrumadora mayoría conservadora, con una hegemonía en el Consejo, en la Comisión y en el Parlamento. Eso es lo que los socialistas queremos derrotar el 25 de mayo”.

-Algo podrá comentar sobre la elección del ministro…
“La tardanza en decidir el nombre de quien ocuparía el primer puesto en la lista del Partido Popular me parece una falta de respeto a la ciudadanía en general y a los propios militantes. No ha sido una sorpresa. Querían que Cañete calentase la silla del Consejo de Ministros hasta el último minuto”.

-En determinados círculos políticos se dice que, en realidad, el PP y el PSOE están teatralizando las diferencias…
“La diferencia es real y es profunda. Cuando la socialdemocracia ha tenido responsabilidades de gobierno en la mayoría del Parlamento Europeo y de los estados miembros, hemos construido un modelo social europeo que se ha identificado con los mejores años. Desde hace una década, sin embargo, la hegemonía es del Partido Popular y la diferencia está al alcance de cualquiera. Llaman consolidación fiscal a un implacable ajuste de cuentas contra el Estado social. Están demoliendo, columna por columna, el Estado social y erosionando las libertades y la democracia en toda Europa; reedificando fronteras interiores en la Unión y abandonando a su suerte a los países que tienen dificultades con sus fronteras exteriores, subvirtiendo la solidaridad por castigos y penitencias a los no cumplidores del déficit o pecadores de sus propios padecimientos, y exaltando la desigualdad como nunca desde la segunda guerra mundial. El balance está a la vista”.

-Si ponemos el foco sobre España, ¿qué sale a la luz?
“El que pretenda a estas alturas, después de dos años y medio de apisonadora del Partido Popular, que no hay diferencias es que no sabe de lo que está hablando. Que se pregunte acerca del esfuerzo que hizo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero por mantener un 90% de cobertura al desempleo comparado con el 50% actual o la inversión educativa en innovación, en investigación, en becas y en educación. Por no mencionar la ley de represión de manifestaciones y de orden público o del atentado contra la libertad y la dignidad de las mujeres”.

-¿Fue clarificador el primer debate entre Jean-Claude Juncker (PPE) y Martin Schulz (PSE)?
“Es una primera aproximación entre dos personalidades europeas experimentadas, cortés pero marcando las diferencias. Juncker ha sido primer ministro de un país [Luxemburgo] extremadamente insolidario desde el punto de vista fiscal que privilegia las cuentas del capital. Ha sido el artífice de una política de austeridad, implementada por la troika [CE-BCE-FMI] y por el Eurogrupo [ministros de Economía de la eurozona], que nos ha hundido no solamente en la recesión más prolongada desde la segunda guerra, sino en la peor crisis de proyecto europeo que habíamos conocido hasta ahora. Juncker es el candidato de [Angela] Merkel [canciller de Alemania] y Schulz lo es de los socialistas europeos”.

-¿En qué se distinguen?
“Schulz tiene una idea bien diferenciada de diagnósticos de lo que nos está pasando y de la estrategia que habría que aplicar. Es mentira que el problema sea en estos momentos la inflación o el despilfarro. No, son la falta de crecimiento, el desempleo masivo y la desesperanza de los jóvenes. Se trata de relanzar el crecimiento con estímulos fiscales y de impulsar el plan de empleo juvenil. Pero, sobre todo, hay que cambiar el papel del Banco Central Europeo. Juncker es el arquetipo de un organismo al servicio del Bundesbank [banco central alemán], cuyo único objetivo es el control de la inflación, mientras que Schulz está convencido de que el BCE debe fomentar el crecimiento y comprometerse con el empleo”.

-¿La gente es consciente del significado de las elecciones del 25 de mayo?
“La campaña de los socialistas es movilizadora, con un mensaje muy claro: estas son las elecciones más decisivas de la historia. Aún estamos a tiempo de rescatar a la Unión Europea del secuestro de la mano de esta hegemonía conservadora que ha impuesto un diagnóstico mentiroso y una suicida estrategia regresiva, que no han hecho más que agravar la salud del paciente. Además, se va a elegir al Parlamento más poderoso. Los socialistas esperamos que surja un liderazgo que recuerde lo que fue la figura de Jacques Delors [1985-1995] y se distancie del desastre que ha supuesto la presidencia de [José Manuel Durão] Barroso”.

-Es curioso. Parece que a los antieuropeístas les va la vida en esta convocatoria…
“Yo estoy profundamente a disgusto con esta Europa, pero soy un combatiente radicalmente europeísta. La Unión Europea ha sido regubernamentalizada por los estados miembros, en contra de los objetivos del Tratado de Lisboa. Y en ese río revuelto están obteniendo ganancias los partidos populistas, que no son otra cosa que un revestimiento de la pulsión reaccionaria de la extrema derecha de siempre. La amenaza es muy seria. Yo vengo años advirtiendo de ese riesgo. Ahora toca votar”.


“Muchos incentivos no han sido eficaces”
-¿Qué le aguarda a Canarias en función del resultado?
“En esta orilla del Atlántico, llevamos seis años de agonía en coincidencia con dos mandatos consecutivos de una amplia mayoría conservadora en el Parlamento Europeo reforzada en el Consejo y en la Comisión”.

-¿Qué es lo que hemos visto?
“La peor crisis de la historia. Por primera vez, el ciclo presupuestario decrece. Esas cuentas públicas contractivas y más insolidarias que nunca se han traducido en una reducción de todas las partidas que son vitales para Canarias: el fondo social, los estructurales, los de cohesión y las redes transeuropeas. Las consecuencias las estamos padeciendo, por ejemplo, en la conectividad: menos vuelos, absolutamente saturados, sistemáticamente retrasados y más caros. Este es el resultado y no lo palía el hecho de que el dinero reservado a las regiones ultraperiféricas de la UE se quede tal cual estaba consignado, porque hay que repartir la misma cantidad entre más destinatarios”.

-¿El REF corre peligro?
“¡Cuánta confusión y demagogia! El REF [Régimen Económico y Fiscal] es una ley española aprobada por las Cortes Generales. Tanto la parte económica, de 1994, como la fiscal, de 1991, son del Estado. Está tardando el Gobierno del PP en retratarse en la defensa de la propuesta de REF ante la Comisión Europea, que es la instancia que debe autorizar su compatibilidad con el Derecho comunitario; particularmente, en lo relativo a las políticas de ayudas de Estado o su excepción. Es un insulto. En esta situación, nos encontramos con que muchos de los incentivos no han sido eficaces en la generación de empleo y esto exige una reflexión”.

-¿Por qué ocurre esto?
“Pues, porque jamás en la historia de la autonomía habíamos sufrido un Gobierno tan arrogante, despectivo y vengativo con las singularidades canarias. Todo el mundo sabe que eso es así porque el PP no ha clavado su banderita con la gaviota. La venganza está siendo infinita: se han derrumbado las inversiones en infraestructuras, en carreteras, en obras hidráulicas y se ha cancelado por completo el Plan Integral de Empleo [PIEC]. Para completar este cuadro siniestro, las prospecciones petrolíferas”.