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Cae una banda que reventaba tragaperras y traficaba con drogas en ambas provincias

   
Manipulando estas máquinas obtenían 1.000 euros al día cada uno. / DA

Manipulando estas máquinas obtenían 1.000 euros al día cada uno. / DA

DIARIO DE AVISOS | Santa Cruz de Tenerife

La Guardia Civil en el transcurso de la Operación Louvre / Mezcla, desarrollada en Melilla, Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife, Granada y Almería, ha detenido a 17 personas (10 españoles, un sirio y seis marroquíes), integrantes de una organización dedicada al tráfico de drogas entre Melilla, Islas Canarias y la Península, así como a la elaboración de aparatos electrónicos para obtener premios de máquinas recreativas “tragaperras”, según fuentes oficiales. Otras siete personas han sido imputadas por estos hechos.

La operación se inició en septiembre del pasado año cuando la Guardia Civil detectó el envío a Tenerife y a la Península de varias partidas de hachís, enviadas desde Melilla en dobles fondos de vehículos o en el interior de sus depósitos de gasolina.

La propia investigación dio a conocer otro de los métodos utilizados para el tráfico del drogas, consistente en adquirir el estupefaciente en Marruecos e introducirlo en Canarias en pequeñas embarcaciones que partían de costa marroquí hacia Fuerteventura o Lanzarote, desde donde mediante envíos de paquetería se distribuía por todo el archipiélago.

Por otro lado, durante la investigación la Guardia Civil detectó a otra célula de la organización actuante en Andalucía, Extremadura, Madrid, Baleares, Canarias y la ciudad Autónoma de Melilla, cuya actividad consistía en hackear y confeccionar artilugios electrónicos para obtener los premios que dispensan las máquinas recreativas “tragaperras” instaladas en locales de ocio.
Con esta actividad, cada uno de los miembros de la célula obtenía unos beneficios aproximados a los 1.000 euros diarios.

Durante uno de los registros efectuados en Málaga, los agentes hallaron un taller donde se fabricaban herramientas y otros medios electrónicos que posteriormente eran utilizados. En dicho registro, se localizaron tres de estas máquinas, ya manipulada y programada para entregar un premio especial una vez instaladas en algún casino o sala de juego.
En los nueve registros domiciliarios, donde se intervinieron 300 kilos de polen de hachís, un arma simulada, máquinas tragaperras y herramientas para su manipulación, entre otros.