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El colega balear – Por Francisco Pomares

   

Los senadores del PP en Baleares han anunciado su intención de votar el próximo seis de mayo a favor de una propuesta del PSOE que se debatirá en el Senado en contra de las prospecciones petrolíferas en Baleares y otras zonas turísticas. La propuesta es una copia literal de una resolución del Parlamento balear, aprobada con los votos del PP.

Si al final se produce la votación en el Senado y Génova no consigue meter a las ovejas mallorquinas en el redil de la disciplina nacional, será una extraordinaria ocasión para analizar el grado de autonomía del PP balear de su dirección nacional, y compararla con la posición de los senadores canarios del mismo partido. En el PP canario hay quien cree que la orientación del debate sobre las prospecciones está demasiado atada a la posición del ministro Soria y a los intereses de Repsol. Ahora que el número dos del ministerio, Hernández Bento, ha planteado la conveniencia de que se estudie algún formato de compensación para Canarias si las extracciones llegan a realizarse, se recuerda que hace ya más de un año, el diputado Miguel Cabrera Pérez-Camacho planteó -y lo hizo con bombo y platillo, en sede parlamentaria- que el PP canario había cerrado con el Ministerio de Hacienda un acuerdo para la creación de un impuesto a las extracciones, cuyos réditos se destinarían a las Comunidades Autónomas en las que se produjeran esas extracciones. Ese impuesto se publicaría en el BOE el mismo día -dijo Cabrera Pérez-Camacho- que se publicara el REF. Luego se iniciaron las negociaciones entre el gobierno y el PP, y pasó lo que pasó, que naufragaron en petróleo, y del impuesto de marras no volvió a saberse nada de nada.

Aparte el mentís intermitente del ministerio, que primero negó rotundamente haber hablado con nadie de Canarias de este asunto, y luego dijo que sí, pero sin cerrar acuerdo alguno. Lo de las compensaciones cayó en saco roto, hasta que Hernández Bento lo ha vuelto a sacar, sin concretar ni en qué consisten, ni cuantías ni nada de nada.

Al final, en esto del petróleo, lo que quedan son dos posiciones completamente irreconciliables, y un par de papas calientes en el tejado del PP. Una es la necesidad de contestar argumentadamente a la petición de consulta formulada por el Gobierno de Canarias. Madrid está retrasando la respuesta formal (la respuesta política es que “no” y se anunció antes incluso de conocer formalmente la solicitud). La otra es la posición de baleares y valencianos. Que traerá cola: todos los argumentos que esgrimen pueden ser reproducidos tal cual aquí abajo.