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“Con las herramientas que tenemos, lo único que podemos hacer es subsistir”

   
Eduardo Doménech en un momento de la entrevista. | SERGIO MÉNDEZ

Eduardo Doménech en un momento de la entrevista. | SERGIO MÉNDEZ

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife
Fotos: SERGIO MÉNDEZ

A poco más de un año de que finalice su trayectoria al frente del Rectorado de la Universidad de La Laguna (ULL), Eduardo Doménech Martínez confiesa que su principal objetivo es dejar a la institución académica “en la mejor situación” posible después de vivir una situación “muy difícil”. No en vano, ha tenido que enfrentarse a drásticos recortes y un complejo ajuste, que ha situado a la entidad al borde del abismo. De hecho, asegura que llegar a final de mes sin el saldo negativo en las cuentas ya es “un éxito” para la ULL, que también ha logrado por ahora evitar los despidos de personal. De todo ello, y de los retos a los que se enfrenta hasta el final de su mandato dialoga Doménech en esta entrevista con el DIARIO.

-Esta semana se ha publicado la primera lista de becarios del Gobierno de Canarias, y al igual que ocurrió con las becas del Estado, se han rechazado casi la mitad de las solicitudes. Se trata de una situación que se viene repitiendo los últimos años, lo que sin duda afecta al futuro de la universidad, en general, y de la ULL, en particular. ¿No es así?
“No hay mucha diferencia respecto a lo que pasó el año pasado. Ha habido más peticiones y se han denegado más solicitudes, aunque el porcentajes es casi el mismo. Esto es algo muy negativo, porque demuestra que cada vez hay más alumnos con necesidades económicas y, a pesar de la oferta conjunta que hacen el Gobierno central y el de Canarias, muchos estudiantes no recibirán ayuda para continuar sus estudios. Esto hace prever que ocurrirá como en los últimos cursos, por lo que vamos a perder en torno a 1.000 alumnos sobre los matriculados que hay ahora”.

-Y son alumnos que, en muchos casos, ya no se recuperan…
“Bueno, no exactamente. Cuando se conceden las becas, hay un plazo para que los alumnos puedan anular sus matrículas, y esto les permite evitar pagar segundas y terceras matrículas el año que viene. Con lo cual, muchos podrán volver el próximo curso, porque no todos los que abandonan ahora dejan definitivamente la universidad”.

-La Universidad de La Laguna se ha quejado formalmente de la falta de diligencia de las administraciones a la hora de tramitar las becas, porque muchas de estas ayudas se pagan cuando el curso está ya prácticamente finalizado; incluso hay muchos estudiantes que tienen que devolver ahora el dinero que recibieron…
“Es una queja que nos trasladan los alumnos, porque no se trata siquiera de que haya más o menos becas, sino que todavía se tiene que resolver la parte variable, por lo que los estudiantes aún no saben con qué dotación van a contar para este curso. Muchos, especialmente los de las islas menores, han tenido que adelantar dinero o los padres pedir préstamos para que sus hijos puedan continuar estudiando. Hay gente que lo está pasando realmente mal”.

-Da la sensación de que el Ministerio está gestionando de espaldas a la realidad, sin tener en cuenta a las familias. ¿No cree?
“El Ministerio dice que algunas universidades se han retrasado mucho en proporcionarle los datos, y eso ha retardado mucho el proceso. Pero no es el caso de la Universidad de La Laguna, que nos felicitaron por la prontitud con la que facilitamos los datos. Dicen que el procedimiento está bien, y que la culpa es de algunas universidades. Hasta qué punto es así, no lo sé, pero sí creo que el procedimiento es muy complejo, porque tal y como está concebido ahora, nunca podrá resolverse antes del mes de marzo”.

-Las becas son la punta del iceberg de una reforma educativa que afecta especialmente a la universidad. Parece que la educación va camino de convertirse en un lujo al alcance de pocos…
“Sin duda. Estamos asistiendo a un cambio de modelo, desde el momento en que se trata de incrementar la financiación de las universidades a través del incremento de las tasas, detrayendo ese aumento de lo que aportaba el Gobierno. Si esto fuera unido a una buena política de becas, no habría mayor problema, porque el alumno con peor condición económica, podría seguir estudiando. Lo que ocurre es que se han dado dos fenómenos: por un lado, se exige mayor rendimiento económico para conceder una beca; y, por otro, se elevan los requisitos para acceder a la beca, aunque el alumno tenga buen rendimiento. Esos dos factores están contribuyendo a expulsar a muchos estudiantes de la universidad española”.

-Hablando de cambios de modelo, usted también ha abogado por un nuevo marco financiero para las universidades canarias, a través del controvertido contrato-programa…
“Sin duda, pero el Gobierno de Canarias, ante la inseguridad económica actual y el previsible cambio de financiación de las comunidades autónomas, nos ha dicho que no puede negociar un nuevo contrato-programa, porque no pueden hacer una previsión real ni al alza sin saber todavía el dinero que vendrá del Estado en 2015. Por tanto, yo creo que en esta legislatura no vamos a tener ya un nuevo contrato-programa”.

-¿Ni siquiera les han avanzado con qué cantidad contarán para el próximo ejercicio?
“Lo único que nos han dicho es que no habrá menos dinero, pero hasta que no aclaren con qué financiación contará la Comunidad Autónoma no nos pueden dar ninguna seguridad. Así que tendremos que hacer un presupuesto de mínimos, como ya hicimos este año. Pero seguro que el año que viene, que es año electoral, se hará una mayor inversión en educación y sanidad, aunque no creo que podamos hacer muchas más cosas”.

Eduardo Doménech. | S. M.

Eduardo Doménech. | S. M.

-Pero la universidad no puede depender de esta inseguridad, porque debe trabajar sobre presupuestos reales, ¿no es así?
“Está claro que todos los países europeos, en el marco del Horizonte 2020, están apostando por una economía basada en el conocimiento, lo que significa que la educación superior tiene que jugar un papel importante. Si España y Canarias se alinean en lo que Europa está preconizando, lo lógico sería que se potenciara la educación superior, tanto la Formación Profesional como la universitaria. Y para ello hace falta que tengamos un horizonte claro, porque necesitamos una plantilla que responda a las necesidades docentes y una financiación que nos permita mantener los servicios básicos de las universidades, máxime cuando estamos incrementando las matrículas a los alumnos. Por eso, entendemos que debe haber una financiación básica que cubra esos dos aspectos, el gasto corriente mínimo de la universidad y la plantilla orgánica. Pero también debería haber una financiación complementaria en función del cumplimiento de los objetivos, que es un incentivo para que podamos competir las universidades canarias y lograr mejores indicadores y resultados. Seguro que ambas universidades nos beneficiaríamos de ese nuevo modelo, pero el Gobierno de Canarias dice que la inseguridad económica no le permitirá llevarlo a cabo ahora”.

-Sin embargo, y a pesar de que ustedes pusieron en marcha hace dos años un importante plan de ajuste, ¿hasta cuándo podrán mantener a toda la plantilla y los servicios que ofrecen si esa financiación no cambia?
“Pues la verdad es que estamos en una situación muy delicada, en el sentido de que, por ejemplo, abrir ahora la Facultad de Bellas Artes supone un aumento del gasto, de un dinero que no tenemos. Ese sobrecoste hace que estemos ajustando al máximo el presupuesto actual, teniendo en cuenta además que la normativa nos impide entrar en déficit, lo que hace que cada mes tengamos que ajustar el presupuesto para buscar el equilibrio. Es una situación muy incómoda, porque cada mes tenemos que ajustar hasta el último euro para no entrar en déficit”.

-Aun así, ¿el objetivo de mantener a toda la plantilla sigue siendo irrenunciable?
“Por supuesto, y creo que lo vamos a cumplir. Pero tenemos otro problema, que es la tasa de reposición del 10%, y ahora se están jubilando más profesores de los que podemos reponer. Y ni siquiera podemos contratar doctores, porque el cupo del 10% también incluye los contratos a doctores. Así el envejecimiento cada vez es mayor, los jóvenes ven cerrado el camino de entrar la universidad y eso nos va a llevar a que la universidad se deteriore, tanto en investigación como en docencia”.

-Porque tampoco podemos ofrecerle ningún horizonte a nuestros investigadores…
“Claro. Hasta ahora un alumno podía empezar la tesis doctoral, para la que conseguía una beca del Ministerio, y eso le permitía luego lograr una plaza de ayudante-doctor; y si se acreditaba, incluso podía llegar a ser titular. Ahora, apenas podemos ofrecer becas para ayudantes-doctores, por lo que muchos se irán a otras universidades de la Península o a otros países para trabajar o investigar”.

-Y esta situación tan complicada, ¿también influye en los proyectos del Campus de Excelencia?
“Los proyectos del Campus de Excelencia se van a sacar adelante, aunque el dinero procede de un préstamo que tendremos que devolver, sobre el que ahora hemos pedido una prórroga. Pero, lo que estaba previsto, se va a realizar. Sería muy interesante incorporar más áreas a ese Campus de Excelencia y abrir nuestro horizonte científico, pero no hay dinero para fomentar nuevas líneas”.

-La alternativa para lograr esa financiación externa quizá pasaría por el mecenazgo, pero la ley que lo regula también está parada desde hace tiempo…
“El ministro de Educación nos ha trasladado que el Ministerio de Hacienda les ha dicho que hasta que no mejoren los ingresos tributarios no se podrá desarrollar esa Ley de Mecenazgo, que está redactada desde hace años y sigue en un cajón. Sólo faltaría que la aprobara el Consejo de Ministros, pero el ministro de Hacienda considera que todavía no es el momento de hacer ese trámite. Eso es un contrasentido, porque si no nos dan más financiación pública y tampoco nos ofrecen el instrumento, que en otros países funciona, que es la financiación a través del mecenazgo y de la desgravación de impuestos a empresas y particulares, eso hace que no nos queden muchas opciones”.

-Con tantas puertas cerradas e inconvenientes, supongo que a usted no le dan muchas ganas de continuar…
“Mi ciclo termina en un año, y lo único que quiero es terminar mi mandato dejando a la universidad en la mejor situación posible. Creo que 2015 será un mejor año, y creo que algo más de financiación va a haber, porque es probable que aumente la financiación para las comunidades autónomas y ya está habiendo más ingresos en la Comunidad Autónoma. Es un horizonte que en teoría debe favorecer que recuperemos parte de lo que hemos perdido, aunque no vamos a llegar a lo que teníamos. Aun así, el panorama es sombrío para el que venga después, porque si la situación económica no mejora, las herramientas que tenemos en este momento hacen que sólo podamos subsistir, no nos dejan ninguna capacidad de mejora”.

-Pero es paradójico que la UE le pida a España que impulse esa sociedad del conocimiento, cuando apenas se invierte en educación superior…
“La única nota positiva que se ve en el panorama es que el dinero que viene de Europa debe ir para fomentar esa sociedad del conocimiento, y eso obliga a que parte de ese dinero vaya a la universidad. Y los planes de acción que se han diseñado, sin el concurso de la universidad, no se podrán llevar a cabo”.

-¿Qué le gustaría dejarle a su sucesor en el cargo?
“Me gustaría que el que venga tenga una situación económica mejor que la que he tenido yo estos últimos años, para que le permita afrontar los retos que hay. Se nos demanda que mejoremos nuestra posición en los rankings, pero a las otras universidades también se les exige lo mismo, aunque tienen más recursos. Y no podemos ganar a un fórmula uno con un seiscientos, y nosotros estamos con un vehículo poco adecuado para ganar la carrera”.

-¿Cuándo se iniciará el proceso electoral?
“Se convocará en marzo del próximo año, aunque ya en diciembre hay elecciones al Claustro y quizá empiecen a salir algunos candidatos. Las votaciones se harán posiblemente antes de las elecciones generales, por lo que la toma de posesión será en torno a junio, para que el nuevo rector pueda iniciar en el cargo el curso 2015-2016”.